Tras confirmarse la eutanasia del ejemplar en la Parada 1 de la Playa Mansa, personal municipal y especialistas coordinaron un complejo despliegue logístico para su traslado a Montevideo. El cuerpo será sometido a una necropsia para determinar la causa del varamiento y si el mismo está vinculado a la prospección sísmica.
El retiro de la cría de orca movilizó a diversas instituciones en una jornada marcada por la complejidad técnica y la carga emocional. En el lugar, se coordinaron las tareas para cargar el ejemplar de dos metros mediante una grúa hacia el camión encargado de su traslado hacia la capital del país.
La decisión de proceder con la eutanasia fue tomada por especialistas de la Facultad de Veterinaria con el aval del Ministerio de Ambiente y la DINARA, debido al estado agónico e irreversible del animal.
La veterinaria Natasha Eliopulos, visiblemente conmovida, relató a El País el duro escenario que enfrentaron: «Me duele en el corazón. Queríamos asegurarle una muerte digna», señaló, explicando que la orca sufría un alto nivel de estrés tras pasar la noche golpeada por el oleaje y aspirando agua, lo que hacía imposible su supervivencia.
El video registra el momento en que el cuerpo es asegurado y cargado al camión para su posterior traslado a la capital del país. Allí, la Unidad de Anatomía Patológica realizará estudios avanzados para diagnosticar el motivo del varamiento. Una de las hipótesis que manejarán los expertos es la posible afectación del animal por la prospección sísmica en el océano.
Video y foto portada gentileza Marcelo Biurrum
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