Por Sofía Machiñena, corresponsal de semanario La Prensa en Río de Janeiro.- A 127 días del Mundial, Curitiba podría llegar a ser excluida como ciudad sede de Brasil 2014.
Que las obras a nivel general en Brasil en vistas al mundial están bastante atrasadas, no es novedad. Faltando menos de cinco meses para el evento más importante en el mundo del fútbol, una de las ciudades anfitrionas parece haber colmado la paciencia de las autoridades de la FIFA y puede ser sustituida.
Curitiba (capital del Estado de Paraná) ha demostrado, hasta ahora, que no llegará en tiempo y forma para la Copa 2014, la cual comienza el 12 de junio próximo.
Hasta la fecha, al estadio Arena da Baixada (perteneciente al equipo Atlético Paranaense) falta ponerle asientos, acabar con la cobertura y comenzaron a colocarle césped recién el viernes 24 de enero.
El jueves 23 del mencionado mes, el Secretario General de la FIFA, Jérôme Valcke, llegó a Brasil y visitó las instalaciones. De más está decir que no quedó satisfecho con lo que vio en dicho estadio.
En entrevista colectiva sostuvo que las obras están demasiados atrasadas y por fuera de cualquier cronograma exigido para una Copa del Mundo. Incluso publicó fotos en su cuenta de Twitter, mostrando las condiciones en que se encuentra la Arena da Baixada.

De acuerdo con medios brasileros, ante tal situación se han tomado tres nuevas medidas: la creación de un nuevo comité gestionador liderado por miembros de la FIFA, del Comité Organizador Local (COL) y del gobierno brasilero; la entrega de 39 millones de reales al consorcio de la obra (el Club Atlético Paranaense) y, finalmente, se estableció que los obreros trabajarán en hasta tres turnos.
No obstante, Valcke dio plazo hasta el 18 de febrero para decidir si Curitiba continuará siendo sede de los cuatro partidos a jugarse allí.
En esa fecha se llevará a cabo otra evaluación del local y también se espera, para ese día, la visita de los técnicos de las selecciones que jugarán ahí: España, Australia, Honduras, Ecuador, Argelia, Rusia, Irán y Nigeria.
Según el Secretario General de la mayor entidad del fútbol, entregar el estadio a tiempo es un desafío, así como también lo sería el tener que reubicar los cuatro partidos marcados para disputarse ahí en caso de optar por otra ciudad anfitriona.
Como consecuencia, admite que no hay una solución fácil para tal situación. Entre idas y venidas y preocupada que Curitiba no llegue a tiempo, la FIFA decidió, recientemente, por un plan B ante la hipótesis de tener que sustituir la capital paranaense por otra locación.
Dicha organización consultó con la empresa constructora OAS la idea de poder utilizar la Arena do Grêmio (estadio perteneciente al Grêmio de Porto Alegre) y recibió una respuesta afirmativa.
A pesar de no haber sido elegida una de las sedes, el estadio del Grêmio cumple con todos los requisitos y padrones establecidos por la FIFA. Sin embargo, de escogerse esta opción, la decisión implicaría mejoras en los alrededores de este estadio en lo que refiere a tráfico y movilidad.
Cabe recordar que en lugar de la Arena do Grêmio fue escogido el estadio Beira Rio del equipo Inter de Porto Alegre, el cual albergará cinco partidos y, si de elegirse también el estadio gremista, Porto Alegre se tornaría la única ciudad brasilera en tener dos sedes.
Por el momento, lo que resta es esperar para ver cómo avanzan las obras y si Curitiba seguirá siendo considerada como ciudad anfitriona del Mundial 2014.
Texto: Sofía Machiñena para semanariolaprensa.com
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