Álvaro Pérez, deportista olímpico no vidente, llegó a Piriápolis para ponerse a disposición de la ONG Resistiré para prevención del suicidio que impulsa la escritora Yaraví Roig y que éste miércoles será presentada en Pan de Azúcar. El deportista quedó ciego a los 16 años de edad después de un intento de suicidio.
«La vida es hermosa, hay que disfrutarla»
«Me acerque a la ONG Resistiré para ofrecerme a ayudar porque tengo la experiencia vivida en carne propia de lo que es el suicidio y creo que de estos temas hay que hablar realmente y prevenir como lo pretende Resistiré. Tengo como proyecto no muy lejano involucrarme mucho en estos temas para poder ayudar a toda persona que tenga ese pensamiento para tratar de darle el mensaje justamente que «la vida es hermosa, hay que disfrutarla» aseguró Álvaro Pérez.
Ejemplo de vida
El atleta es un ejemplo de vida, no sólo en lo deportivo, demostrando que la discapacidad no es un obstáculo para alcanzar el éxito, sino su historia va mucho mas allá de las pistas, transmitiendo el mensaje de superación personal después de atravesar momentos límites que lo tuvieron al borde de la muerte a raíz de una «decisión equivocada» según lo afirma el propio Pérez que cuenta su dramática historia a semanario La Prensa.
Álvaro Pérez (foto) quedó ciego cuando tenía 16 años de edad consecuencia de un intento de suicidio.
La ceguera no fue un obstáculo para que Pérez triunfara en la vida. Padre de dos hijos, es un destacado maratonista que nos supo representar en diversas competencias internacionales, incluso en los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008. En la actividad laboral se desempeña en la Dirección de Políticas Diferenciales de la Intendencia de Maldonado.
«Decisión equivocada»
«Lamentablemente, a los 16 años, tomé la equivocada decisión de pegarme un tiro en la cabeza. A raíz de ese tiro, quedé ciego. Sin embargo, sobreviví contra todos los pronósticos médicos que decían que moría y si vivía iba a quedar muy mal cerebralmente. Increíblemente la bala no tocó nada que me pudiera afectar. La onda expansiva de la bala lesionó el nervio óptico que fue lo que hizo que quedara ciego» señala Pérez sobre la extrema situación que le tocó vivir en su adolescencia después de tomar una equivocada decisión de la cual hoy se arrepiente.
Señales no fueron percibidas por su entorno
Pérez comentó que días antes, incluso minutos antes de consumar el intento de suicidio, había enviado señales claras sobre sus intenciones que no fueron percibidas por el entorno. Esto es un mensaje claro y a tener en cuenta para la prevención del suicidio. Saber que quienes están pasando por momentos depresivos complicados y piensan en el suicidio suelen enviar señales de sus intenciones. Estar atentos y percibirlas puede ser determinante para salvar una vida.
«Una hora antes de pegarme un tiro estaba con mi novia, a quien adoraba (yo tenía otro tipo de problemas familiares) y le regalé mi libreta de conducir, cosa que es irracional que lo hiciera.
Eso fue una señal clara de mi intención, y no se dio cuenta, pero mas allá de eso, días anteriores también di señales a mis familiares y demás. Es todo parte del mecanismo que se va dando y que lamentablemente el entorno no lo percibe. Porque una cosa es lo que uno aparenta, yo tenía una personalidad muy fuerte, muy avasallante, por eso no se pensaba que yo fuera a intentar suicidarme» explica Pérez
«Nadie quiere morir»
«En el momento de apretar el gatillo pensás en lo peor, no en lo mejor, sino nadie lo haría. El que uno se intente suicidar no quiere decir que esté mal mentalmente, sucede mucho porque uno se desequilibra y se transforma en un acto impulsivo»
«Pasa mucho por los momentos. Nadie quiere morir. Nadie quiere morir naturalmente, uno quiere siempre sobrevivir, que es lo que la naturaleza te indica. Lo que uno busca es dejar de sufrir, es lo mismo que pasa con gente que se droga, que busca escapar de la realidad. Un suicida, quiere escapar de su realidad» indicó el atleta.
«No hay nada que no se pueda superar»
El mensaje de Álvaro Pérez para quienes tengan intenciones suicidas es que abandonen ese pensamiento ya que todo se supera, todo pasa. No hay nada, absolutamente nada que no se pueda superar» sentenció Pérez.
«Muchos casos de suicidios o intentos de suicidios es por temas sentimentales, la dejó el novio o la novia, o por temas familiares o por mil motivos, pero esos motivos lo vivieron también muchas otras personas y no lo sufren de la misma manera. Eso quiere decir que si otros pueden superar esas mismas circunstancias, vos también los podés hacer.
Uno a veces magnifica los problemas, las situaciones y los problemas no existen, es uno que los crea. Todo está en como uno encare la situación. Por eso insisto «no hay nada que no puedas superar»
Si fuera a suicidarme por los problemas que tenía en aquel momento, los tengo ahora mas y sumados a la ceguera, muchos mas, y no tomo esa decisión, sino la decisión de enfrentar la vida» subrayó el atleta.
Gerardo Debali – semanario La Prensa
Publicado martes 22 de noviembre de 2016 hora 22:10
Fotos semanario La Prensa
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