El Gobierno polaco anunció que acudirá al Tribunal de Justicia de la UE al considerar que el proceso de implementación es irregular. Advierten que podrían aplicar medidas de protección y aranceles para defender su agricultura frente a los productos sudamericanos.
Apenas una semana antes de la fecha prevista para la entrada en vigor provisional del histórico acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, el Gobierno de Polonia anunció que presentará una demanda ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). El objetivo de Varsovia es impugnar la aplicación parcial del tratado, programada para este próximo 1 de mayo.
El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural de Polonia, Stefan Krajewski, confirmó este viernes que su país se opuso al pacto desde el inicio y que, tras no lograr incluir «cláusulas de salvaguardia» ni frenos de emergencia en el Parlamento Europeo, la vía judicial es el siguiente paso. «Queremos que el tribunal revise las decisiones que se han tomado», afirmó Krajewski, señalando que la demanda se centra en cuestiones de forma sobre cómo se procesó el acuerdo para permitir su implementación antes de completar todo el procedimiento de ratificación.
Amenaza a la agricultura europea
Polonia, que ha formado un bloque crítico junto a países como Francia, Irlanda, Austria y Hungría, argumenta que la llegada masiva de productos desde Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay ejercerá una presión insostenible sobre la agricultura europea, reduciendo su competitividad.
Krajewski advirtió que su país actuará con firmeza para proteger sus intereses nacionales. El comunicado oficial del Ministerio polaco incluso menciona que, ante una eventual «amenaza» al mercado interno, Polonia podría implementar medidas unilaterales, como el restablecimiento temporal de derechos aduaneros o la intervención directa del mercado.
Un inicio bajo la lupa judicial
El acuerdo, que busca crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo con un mercado de 700 millones de consumidores, comenzó su cuenta regresiva tras ser ratificado por los parlamentos del Mercosur en enero pasado.
Sin embargo, aunque la aplicación provisional estaba pactada para mayo, la entrada en vigor plena depende ahora de la Eurocámara, que ha decidido esperar un dictamen previo del TJUE para asegurar que el pacto se ajusta a los tratados comunitarios. Esta nueva demanda de Polonia añade un elemento de incertidumbre legal a un proceso que ya lleva más de dos décadas de negociaciones.
Semanario La Prensa / EFE
Descubre más desde Semanario La Prensa
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.























