La Intendencia de Maldonado (IDM) llevó a cabo este lunes 25 la apertura excepcional de la desembocadura del arroyo Tarariras, límite de los municipios de Piriápolis y Solís Grande (balnearios Playa Verde y Las Flores, respectivamente), debido a que la deriva natural del cauce se ha desplazado hacia el oeste, generando una situación de riesgo para las construcciones existentes en la zona.
La intervención fue previamente estudiada, consensuada y aprobada por el Ministerio de Ambiente. Asimismo, se acordó avanzar en la planificación de una solución a largo plazo, para la cual se solicitarán las autorizaciones ambientales correspondientes.
Desde la Dirección de Ambiente de la IDM se indicó que este tipo de acciones deben ser puntuales y de carácter excepcional.
El manejo de la dinámica costera presenta una alta complejidad, especialmente en sectores donde existe infraestructura instalada y usos consolidados del territorio, en un contexto de creciente variabilidad climática y de efectos asociados al cambio climático, como el aumento del nivel del mar y la intensificación de eventos meteorológicos.
En ese sentido, se considera necesario avanzar hacia medidas de gestión y adaptación de largo plazo que permitan compatibilizar la protección ambiental con la seguridad de las infraestructuras y de la población.
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