Un joven de 23 años, carente de antecedentes, fue detenido en el barrio Country tras ser localizado con objetos que admitió haber hurtado de un vehículo. La investigación comprobó que además utilizaba una tarjeta Prex sustraída en mayo.
Próximo a la medianoche del pasado 14 de julio, el Centro de Comando Unificado comisionó a personal de la Unidad de Respuesta Policial Móvil de la Zona Operacional I (URPM I) tras recibirse una alerta sobre un hombre que había intentado abrir un vehículo en el barrio Country de Piriápolis, retirándose luego sin causar daños ni cometer hurto.
Tras realizar las averiguaciones correspondientes, los efectivos policiales comenzaron de inmediato las recorridas en la zona en procura del sospechoso. Al localizarlo, fue identificado como L.H.V.O., de 23 años de edad y carente de antecedentes penales, quien llevaba consigo varios objetos de dudosa procedencia y admitió que los había hurtado previamente del interior de otro auto estacionado en el patio de una casa del lugar. Ante esto, se procedió a su detención.
Posteriormente, el Área de Investigaciones tomó intervención en el caso y logró vincular al detenido con otro hurto en el interior de un vehículo cometido en el mes de mayo. En aquella oportunidad, el implicado había sustraído, entre otras pertenencias, una tarjeta Prex a la cual le venía dando uso.
Tras ser enterada la Fiscalía de 2do Turno y completarse las instancias correspondientes, el Juez de Feria de los Juzgados Letrados de 4º y 11º Turno dictó la sentencia Nº 222/2026. L.H.V.O. fue condenado como autor penalmente responsable de un delito de fraude informático y un delito de hurto, en concurrencia fuera de la reiteración con un delito de violación de domicilio agravado, todo en régimen de reiteración real.
Se le impuso una pena de nueve (9) meses de prisión, la cual se sustituyó por un régimen de libertad a prueba bajo las siguientes obligaciones: residir en el domicilio denunciado, someterse a la orientación y vigilancia de la DINAMA, presentarse una vez por semana en la seccional policial y realizar servicios comunitarios (dos horas diarias, una vez por semana, por el plazo de la condena).













