La Justicia dispuso el cumplimiento efectivo de la condena para un individuo de 30 años, poseedor de antecedentes penales, por hurtar teléfonos celulares e irrumpir en otra finca para atacar físicamente a un morador.
La Justicia Letrada de Maldonado dictó sentencia condenatoria contra Jonathan Daniel Perna Ascorreta, de 30 años y poseedor de antecedentes penales, como autor penalmente responsable de un delito de violación de domicilio, un delito de lesiones intencionales graves agravadas y un delito de hurto agravado, todos en régimen de reiteración real entre sí, imponiéndole una pena de veinticuatro meses de prisión efectiva.
El hecho más reciente se registró en horas de la tarde del pasado 3 de setiembre, cuando un llamado al Servicio de Emergencias 9-1-1 alertó sobre la comisión de un ilícito en una vivienda ubicada sobre la calle Las Piedras, en la ciudad de Piriápolis. Al lugar acudió personal de la Seccional 11.ª, donde el damnificado constató que un desconocido había ingresado a la propiedad y sustraído dos teléfonos celulares, evaluando las pérdidas en diez mil pesos uruguayos.
El Área de Investigaciones de la Zona Operacional I asumió las actuaciones y reunió elementos probatorios que permitieron establecer la autoría de Perna Ascorreta, por lo que la Fiscalía Letrada de 4.° Turno solicitó su requisitoria inmediata. La detención se concretó en la tarde del martes 8 de setiembre, cuando un equipo del Programa de Alta Dedicación Operativa (P.A.D.O.) que patrullaba de forma preventiva por las calles Pablo Zufriategui y Vilardebó divisó al requerido y procedió a interceptarlo en la vía pública.
El indagado también era investigado por otro violento episodio ocurrido el pasado 27 de julio en Piriápolis. En esa oportunidad, irrumpió sin autorización en una finca particular y agredió físicamente a un hombre que se encontraba en el lugar, ocasionándole lesiones de consideración.
Tras cumplirse la indagatoria en la sede fiscal correspondiente, el detenido compareció ante el Juzgado Letrado de 11.° Turno, donde el magistrado actuante formalizó la condena con cumplimiento inmediato en un centro penitenciario.













