El hombre, de 55 años, le provocó heridas cortantes en una mano a la víctima. Deberá cumplir una pena de 18 meses bajo este régimen, que incluye seis meses iniciales de arresto domiciliario total con tobillera electrónica.
Un hombre de 55 años deberá cumplir arresto domiciliario y régimen de libertad a prueba tras agredir a su expareja con un arma blanca en Piriápolis, causándole lesiones cortantes en una de sus manos.
El hecho comenzó a dilucidarse en la tarde del pasado martes 3 de noviembre, cuando la víctima, una mujer de 33 años, se presentó en dependencias policiales para radicar la denuncia correspondiente. A partir de su testimonio, personal de la Comisaría Especializada en Violencia Doméstica y de Género de Piriápolis llevó adelante las actuaciones de rigor para ubicar e intervenir al agresor.
Tras tomar intervención la Fiscalía competente y completarse las diligencias del caso, el individuo fue detenido y conducido ante la sede judicial.
El jueves 5 de noviembre, el Juzgado Letrado de Primera Instancia Especializado en Violencia Basada en Género, Doméstica y Sexual de San Carlos de 1° Turno dispuso su condena como autor penalmente responsable de un delito de violencia doméstica agravada en concurso formal con un delito de lesiones personales agravadas, fijándosele una pena de dieciocho meses de prisión a cumplirse bajo el régimen de libertad a prueba.
La resolución judicial estableció que durante los primeros seis meses el imputado permanezca bajo arresto domiciliario total con monitoreo mediante dispositivo electrónico unilateral. Para los restantes doce meses se dispuso la obligación de fijar residencia bajo sujeción de la DINAMA, la presentación semanal en la seccional policial de su zona y la realización de servicios comunitarios de dos horas por jornada, una vez por semana, durante ocho meses. Asimismo, deberá acatar arresto domiciliario nocturno de 22:00 a 06:00 horas a lo largo de seis meses, la prohibición estricta de acercamiento y comunicación con la víctima en un radio de 500 metros mediante sistema de tobillera bilateral, y la obligación de realizar y acreditar un tratamiento para el consumo problemático de alcohol.











