En la conferencia de prensa de su despedida como director técnico de la Celeste tras la eliminación en la Copa del Mundo, el entrenador argentino calificó la actuación como una «decepción» para el público. Además, confirmó que su ciclo concluye tras un proceso de reuniones donde el plantel le había impuesto severas condiciones que lo obligaron a modificar aspectos clave de su metodología de trabajo.
El director técnico de la selección uruguaya, Marcelo Bielsa, compareció ante los medios de comunicación tras la eliminación del equipo en la fase de grupos del Mundial 2026. El entrenador asumió la responsabilidad por el resultado deportivo y detalló las solicitudes que el plantel de futbolistas le realizó durante la preparación previa al torneo respecto al funcionamiento interno.
Bielsa realizó una autocrítica sobre el desempeño de la Celeste en el certamen. «Siento que hemos decepcionado a los aficionados. Es una frustración muy grande, totalmente imprevista y difícil de imaginar. Es una caída que nadie puede admitir, aceptar o soportar«, manifestó.
En cuanto a su labor en la dirección del equipo, el seleccionador desvinculó a la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) de los resultados y se enfocó en su gestión. «La gestión que yo hice de los recursos con que contaba, me refiero a la calidad de los jugadores disponibles, no fue suficiente. Por supuesto que hicimos lo máximo, tanto yo, mis compañeros de trabajo y los jugadores, pero claramente no alcanzó. No puedo justificar la posición que obtuvimos«, afirmó.
Modificaciones en el sistema de entrenamiento
Al ser consultado sobre las versiones de rispideces en el relacionamiento con el plantel, Bielsa desmintió que los jugadores le hubieran pedido cambiar la estrategia para el partido frente a España, pero confirmó que existieron reuniones previas donde se revisaron pautas de trabajo.
El entrenador explicó que los futbolistas le expresaron su disconformidad con entrenar divididos en dos grupos. «Los jugadores me plantearon la idea de que no entrenaran separados en dos grupos. Es absurdo que yo insista con una postura que los jugadores no comparten en un momento determinado de la competencia. Entendí que un pedido de esa naturaleza lo tenía que aceptar porque los jugadores hacían referencia a que querían sentirse cerca«, declaró, añadiendo que a partir de ese planteo la solicitud fue aceptada.
Reducción de las charlas tácticas por saturación
Respecto al malestar del plantel con las revisiones analíticas, Bielsa explicó que mantuvo reuniones con los futbolistas para conocer de primera mano los aspectos que les incomodaban de su metodología de trabajo. Según detalló el director técnico, el primer planteo del grupo estuvo vinculado al exceso de información, lo que lo llevó a reducir las sesiones a menos de la mitad. Sin embargo, el seleccionador aclaró que los jugadores volvieron a solicitar un cambio de enfoque debido a que se sentían saturados por la cantidad de datos recibidos. Ante este escenario, el entrenador optó por simplificar y clarificar sus mensajes, decidiendo finalmente interrumpir esas charlas al constatar que la herramienta ya no resultaba efectiva para sus dirigidos.
Los casos médicos de Muslera y Viñas ante España
El seleccionador también ofreció detalles sobre el estado de salud de Fernando Muslera y Federico Viñas en la antesala del encuentro frente a España. Confirmó que el día previo al partido, el arquero registró 38.1°C de fiebre, pero aclaró que el día del juego ya no presentaba síntomas ni mermas físicas, por lo que se decidió su titularidad. Una situación similar ocurrió con Viñas, quien refirió dolores corporales leves, motivo por el cual el DT optó por dejarlo en el banco de suplentes.
Asimismo, Bielsa hizo público el motivo por el cual Muslera solicitó ser sustituido durante el transcurso del encuentro tras cometer un error: «Muslera me dijo que él estaba tan golpeado por el error que había cometido que prefería dejar de jugar porque las posibilidades del grupo estaban intactas y él no estaba en la mejor condición para afrontar ese segundo tiempo. A mí eso me pareció de una grandeza y de una generosidad impropia del mundo del fútbol actual«, relató.
Relación con el plantel y respuesta a las críticas
Al ser consultado sobre las declaraciones del defensor Sebastián Cáceres, quien sugirió que la información surgida desde la concentración fue manipulada para perjudicar la imagen del cuerpo técnico, Bielsa declinó evaluar dicho escenario. «Respecto de que yo quede bien o mal, yo quedo bien o mal según mi relación estrictamente con los jugadores. Si a mí los jugadores no hicieron nada que me haya impedido poder conducirlos«, remarcó, indicando que en tres años de gestión no ha mantenido contactos individuales con periodistas.
Por último, el entrenador rechazó las críticas de un exjugador de la selección que señaló una presunta desunión visible en el campo de juego, apoyándose en los registros físicos de la competencia. «Yo digo que se vio exactamente lo contrario. Estábamos lo suficientemente unidos para correr el 20% más que Arabia, el 30% más que Cabo Verde y el 25% más que España. Contra España y contra Arabia, Uruguay corrió más en los segundos tiempos que en los primeros«, afirmó el DT.
Defensa estadística del rendimiento y situaciones de peligro
Para justificar que la interna no afectó el rendimiento en la cancha, Bielsa recurrió a los datos físicos de su cuerpo técnico, señalando que el equipo superó la meta exigida de correr por encima del 80% de su capacidad máxima durante al menos 40 minutos. «Corrimos el 82% contra Arabia, el 88% contra Cabo Verde y el 85% contra España«, detalló.
El entrenador también defendió el volumen ofensivo generado en la fase de grupos, asegurando que la Celeste creó 15 ocasiones claras ante Arabia, duplicó el peligro de Cabo Verde y mereció empatar ante España. «La relación con el equipo no impidió que ganáramos o empatáramos. Esto no son números, es la interpretación de la realidad«, remarcó, al tiempo que asumió la frustración del público: «Esta tristeza actual de los futboleros es el peso que me toca asumir a mí«.
Respuesta sobre Federico Valverde y la autocrítica final
Consultado sobre la variante de Federico Valverde a los 57 minutos frente a España y las especulaciones sobre una posible molestia del jugador, Bielsa fue categórico. «Los entrenadores sustituyen porque es parte de su función, de ninguna manera considero que lo expuse«, respondió.
El técnico elogió la «absoluta generosidad» histórica de Valverde para adaptarse a distintas posiciones en la cancha y descartó cualquier cortocircuito con el futbolista del Real Madrid. «Nunca tuve un problema con él, hice más concesiones con Valverde que con nadie porque las merece. Si existe algún conflicto, ignoro el origen«, afirmó.
A modo de cierre de este bloque, Bielsa reiteró su desazón por el potencial desaprovechado del plantel. «La ilusión mía cuando tomé el proyecto era dirigir a jugadores como Darwin, Araujo, Bentancur y Valverde. Por eso, la gestión de los futbolistas que recibí de cara al Mundial la considero insuficiente. No busco excusas, pero sí que cada cosa sea explicada«, manifestó.
Los casos de Ugarte, De la Cruz y el análisis del gol de España
Continuando con los rendimientos individuales, el seleccionador valoró el nivel de Nicolás de la Cruz, afirmando que merecía ser titular en el mediocampo tras su esfuerzo diario, recordando además cómo superó sus problemas físicos del pasado. A su vez, analizó la evolución de Manuel Ugarte, justificando su rendimiento intermitente debido a la falta de continuidad en su club, donde arrastraba dos meses sin competir antes de la Copa del Mundo. «Se encuentra a sí mismo en el tercer partido«, puntualizó, destacando que su nivel físico escaló hasta el 87% de su capacidad frente a España.
Bielsa también repasó detalladamente la jugada del gol español para rebatir la idea de que una presunta división interna afectó la moral de los futbolistas en el campo. Describió el tanto como una concatenación de infortunios fortuitos: «España mete el gol con el nueve afuera de la cancha, con seis uruguayos rodeando al único español en el área, con Varela obstruyendo el remate que pasa entre las piernas, y porque la pelota, antes de llegar a Muslera, pica mal. No estoy justificando, estoy relatando episodios«, analizó.
Finalmente, reafirmó su postura de agradecimiento y defensa hacia la entrega del plantel, descartando de plano un vestuario en conflicto deportivo. «Tuvimos muchísimas dificultades y las resolvimos todas de la mejor manera posible. No fue suficiente, pero los jugadores no jugaron mejor porque estaban enojados conmigo; yo eso no puedo compartirlo. Uruguay emparejó el partido sufriendo, España estuvo relajada y nosotros al máximo, pero no fueron mejores que nosotros. Merecimos empatar«, argumentó.
El informe médico sobre las bajas de Araujo y De Arrascaeta
Sobre el cierre de la comparecencia, el entrenador eximió de responsabilidades al plantel en cuanto al resultado y defendió el compromiso del grupo detallando las complejas condiciones físicas de figuras como Ronald Araujo, Giorgian de Arrascaeta y Darwin Núñez. Bielsa aclaró que la sanidad uruguaya no tuvo relación con las complicaciones médicas de Araujo ni con las afecciones musculares previas de De Arrascaeta, argumentando que los futbolistas pusieron todo de sí para llegar en condiciones.
«Este grupo de jugadores resolvió la ausencia de Araujo, resolvió la ausencia de de Arrascaeta, resolvió la llegada a la forma deportiva de Manuel, resolvió la espera para que de la Cruz se convirtiera en posible titular… ¿Cómo yo voy a enojarme? Darwin llegó con cuatro meses sin entrenar, sin competencia«, expuso, remarcando el esfuerzo colectivo por sobre las contingencias del torneo.
Bielsa concluyó que los inconvenientes de la Celeste en el campeonato se redujeron estrictamente a facetas del juego. «No terminó con siete puntos y se dan dos o tres argumentos que no pueden ser ni dominio, ni goles… va a ser muy sencillo: problemas de definición y concesión de goles evitables. No va a haber otro argumento«, indicó. Para concluir, reflexionó sobre el valor de sus explicaciones técnicos ante la frustración popular: «Se describe como ‘vende humo’ al que explica un fracaso con argumentos. Los argumentos no hacen que el fracaso sea menor. El fracaso es fracaso porque hiere a la gente. Entonces no hay forma de resolverlo«, finalizó.
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