Con más de 370.000 personas afectadas por el uso problemático en Uruguay, la iniciativa busca problematizar la presencia del alcohol en el hogar y promover el cuidado en la vida cotidiana.
La Junta Nacional de Drogas (JND) presentó la campaña de prevención «Evidencias Familiares», una propuesta que apunta a reflexionar sobre el lugar que ocupa el alcohol en el hogar y cuestionar la naturalización de su consumo. A pesar de ser la sustancia con mayor impacto físico y psicosocial en el país, las autoridades advierten que sigue siendo una de las menos visibilizadas.
El lanzamiento contó con la participación del presidente de la JND, Jorge Díaz; el secretario general subrogante de la Secretaría Nacional de Drogas (SND), Juan Triaca; la coordinadora de Prevención de la SND, Victoria González; y el subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo.
Según los datos de la VIII Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas en Población General, el 71,4% de los uruguayos entre 15 y 65 años consumió alcohol en el último año. Dentro de ese grupo, el 28,4% presenta signos de uso problemático.
En términos concretos, Juan Triaca precisó que unas 373.000 personas padecen consumo problemático en el país, mientras que cerca de 106.000 registran un nivel de uso nocivo que requiere intervención directa. «Es un dato fuerte que nos obliga a redoblar esfuerzos», afirmó el jerarca sobre la campaña que ya se difunde en medios tradicionales y redes sociales.
Las autoridades explicaron que la población de riesgo se divide en tres niveles: quienes tienen episodios puntuales de intoxicación (principalmente jóvenes), quienes los sufren de forma habitual y quienes padecen consumo nocivo. En los dos primeros casos, se destacan las intervenciones tempranas en el primer nivel de salud, mientras que el tercero exige un abordaje interdisciplinario.
La coordinadora de Prevención, Victoria González, remarcó que «Evidencias Familiares» se integra a una estrategia global que incluye capacitaciones al personal de salud y la continuidad del programa Eventos Cuidados con el INAU.
González subrayó el rol clave del entorno familiar para establecer comunicación, afecto y límites claros, recordando que el consumo de alcohol en menores de 18 años debe ser cero. Como parte de las acciones de sensibilización, se desarrollará una dinámica participativa donde la ciudadanía podrá armar imágenes de reuniones familiares o sociales para reflexionar sobre la presencia del alcohol en el ámbito doméstico.
Por su parte, Leonel Briozzo remarcó que el abordaje del consumo de alcohol es un eje prioritario para la salud pública. El jerarca detalló que se trabajará en avanzar en el registro de los puntos de venta de bebidas alcohólicas, capacitar a los equipos médicos e incorporar la guía de intervenciones breves de la JND dentro del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), además de respaldar la campaña para cuestionar la cultura hegemónica en torno a esta sustancia.













