El incremento representa 1,80 pesos por litro en la nafta y 4 pesos en el gasoil, al tiempo que se mantendrá congelado el supergás; desde el Poder Ejecutivo remarcaron que el ajuste se ubicó sensiblemente por debajo de los valores que marcaba la Ursea debido a la suba del crudo a nivel internacional.
El Poder Ejecutivo definió los nuevos precios de venta al público de los combustibles que comenzarán a regir a partir de este 1º de octubre. La resolución determinó un aumento de 2% para la nafta y de 7% para el gasoil, mientras que resolvió mantener sin variaciones el precio del supergás.
Con esta decisión oficial, los precios máximos en los surtidores quedan fijados de la siguiente manera:
- Nafta Súper: 90,45 pesos por litro (aumenta 1,80 pesos).
- Gasoil 50S: 62,79 pesos por litro (aumenta 4 pesos).
- Supergás (GLP): 93,56 pesos por kilogramo (sin modificaciones).
La distancia frente a los cálculos de la Ursea
Los valores técnicos de venta al público informados por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) marcaban incrementos sensiblemente superiores para este mes: proyectaban subas de 5,5% para la nafta súper (5 pesos por litro) y de 37% para el gasoil 50S (22 pesos por litro), situándolos en 93,56 y 80,54 pesos respectivamente.
Frente a esa referencia, el gobierno optó por aplicar un ajuste significativamente menor apelando al artículo 5 del Decreto N.º 130/025, marco normativo que contempla excepciones al traslado automático del Precio de Paridad de Importación (PPI) ante situaciones extraordinarias.
Según argumentó el Ejecutivo en su informe, la medida da continuidad a la política implementada desde abril para contener los impactos locales de la volatilidad internacional originada por el conflicto en Medio Oriente, con un petróleo consolidado por encima de los 90 dólares por barril y fuertes tensiones en la oferta global de gasoil.
Las proyecciones y la caja de Ancap
A diferencia de los dos meses anteriores, períodos en los que las autoridades absorbieron las presiones alcistas y mantuvieron sin cambios las tarifas, para octubre se resolvió este ajuste gradual tras analizar la proyección de caja de Ancap para el próximo semestre y la necesidad de asegurar el abastecimiento.
Desde Presidencia destacaron que la capacidad de refinación propia del ente estatal es el factor que permite sostener esta política y evitar trasladar en su totalidad las variaciones del mercado petrolero a los consumidores.












