Tras una semana de intensas movilizaciones y una medida de protesta que dejó a la institución prácticamente vacía, las familias de la Escuela N.º 45 «Dr. Alfonso Lamas», ubicada al pie del Cerro de los Burros en Playa Hermosa, lograron un avance significativo en sus reclamos por condiciones dignas de estudio. El pasado viernes 10 de abril, una delegación de familias fue recibida en Montevideo por altas autoridades de la educación: la Directora Nacional de Primaria, Gabriela Salsamendi, el Director Nacional de Educación Rural, Limber Santos, y la Directora de la Comisión de Donaciones, Graciela Caballero.
En dicha instancia, la comunidad educativa entregó una nota formal acompañada del Informe Arquitectónico (que publicamos al final de la página) y las cartas de apoyo de las diversas Comisiones Vecinales de la zona. Como resultado del diálogo, la Administración asumió compromisos concretos para destrabar el conflicto:
- Aval Técnico: Se comprometieron a otorgar el aval arquitectónico entre el lunes y martes de esta semana.
- Habilitación Administrativa: El uso del salón en disputa quedará administrativamente habilitado en el mismo plazo.
- Plazo de Operatividad: El objetivo es que el salón esté plenamente operativo para este miércoles, 15 de abril, a más tardar.
Suspensión de las medidas de protesta
Tras conocerse los acuerdos, la Asamblea de la Comunidad Educativa recibió la noticia con entusiasmo. En consecuencia, se resolvió suspender la medida de no enviar a los niños a clase prevista para los días lunes y martes, a la espera de que las autoridades cumplan con los plazos estipulados.
Cronología de un reclamo por dignidad
La protesta se había iniciado el pasado martes 7 de abril con una adhesión masiva: de los 119 alumnos del centro, solo 10 concurrieron a clases. El plan original de las familias consistía en inasistencias progresivas (aumentando un día por semana) hasta obtener una respuesta.
El motivo central del conflicto fue la orden de la Inspección Departamental de inhabilitar un salón construido por la propia comunidad escolar para 1.º y 2.º año. En su lugar, se pretendía hacinar a 27 niños en dos espacios de apenas 12 m², obligando a la maestra a impartir lecciones desde el corredor.
Las familias han remarcado que esta lucha no busca perjudicar el proceso de aprendizaje, sino garantizar que se respete el derecho de los estudiantes a contar con espacios seguros, adecuados y pedagógicamente aptos, rechazando condiciones que calificaron como inaceptables para la enseñanza.



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