Tras consagrarse campeón panamericano y asegurar su clasificación a Lima 2027, el deportista celeste detalló su planificación hacia la cita continental, el orgullo de guiar a los más jóvenes y la motivación intacta por ganar una medalla.
A diez años de haber conseguido su histórico diploma olímpico tras finalizar sexto en Río 2016, Emiliano Lasa transita las últimas semanas de preparación para su próximo gran desafío: los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. El saltador uruguayo llega a esta cita en un momento deportivo ideal, respaldado por su reciente conquista de la medalla de oro en el Campeonato Panamericano de Atletismo en Medellín, Colombia, y tras asegurar su cupo clasificatorio hacia los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
En territorio colombiano, el atleta de 36 años firmó una definición electrizante en salto largo. En su sexto y último intento, Lasa alcanzó una marca de 7,99 metros —su mejor registro de la temporada— para superar por apenas dos centímetros al local Arnovis Dalmero (7,97 m) y relegar al tercer puesto al estadounidense William Williams (7,90 m). Esa victoria continental, sumada a su podio en el Iberoamericano de Lima, consolidó su vigencia internacional antes de enfocarse de lleno en Santa Fe.
En diálogo con el Comité Olímpico Uruguayo (COU) durante su entrenamiento en la pista de atletismo Darwin Piñeyrúa, Lasa repasó su presente: «Poder ser campeón Panamericano en Medellín y lograr el podio en el Iberoamericano en Lima me motiva para el gran objetivo de este año, que son los Juegos Sudamericanos en Santa Fe«. Respecto a la planificación física, explicó que tras competir en Colombia realizó una pausa para regular las cargas del año y que completará la recta final de sus entrenamientos en San Pablo junto a su entrenador antes de viajar a Argentina.
Sobre la trascendencia del evento que reunirá a más de 300 deportistas uruguayos, el saltador lo calificó como «un Juego Olímpico en menor escala en Sudamérica», asumiendo con entusiasmo su condición de guía para los más jóvenes: «Es un orgullo haber podido representar a Uruguay tantos años desde chico y estar de nuevo pudiendo participar en otro Odesur. Me pone muy feliz poder ser un referente hoy por hoy y estar siempre a las órdenes para ayudar a los que están empezando. En la villa siempre se dan charlas; muchos preguntan cómo funciona el ciclo, o cómo me preparé para llegar a un Juego Olímpico, y son experiencias que a otros por ahí les sirven«.
En cuanto a la exigencia deportiva en salto largo, anticipó un certamen de máxima competencia continental frente a rivales de nivel mundial como Dalmero y el peruano José Luis Mandros: «Es un nivel alto y son muy competitivos, sabemos de antemano que va a ser una prueba fuerte, pero el objetivo obviamente es pelear para poder estar lo más arriba posible y ojalá en el podio«.
Al reflexionar sobre el significado de defender la bandera nacional, el tres veces olímpico concluyó: «Para mí ganar una medalla para Uruguay es lo más grande y un sueño de chiquito; es una de las cosas que me motivan a seguir entrenando, esforzándome y a seguir en el deporte«. Además, dejó un mensaje final para toda la delegación celeste: «Les deseo lo mejor, que en este tiempo que queda se esfuercen y trabajen mucho para llegar de la mejor forma (…), pero lo principal es que lo disfruten, porque creo que es la mejor forma de tener buenos resultados. Que den lo mejor que puedan para defender de la mejor manera a Uruguay«.













