Escuela 52 de Piriápolis: Dictaron clases en el comedor porque los salones se llueven como afuera. La escuela sufrió las consecuencias del fuerte temporal de lluvia y viento que se abatió sobre la ciudad la semana pasada afectado el normal funcionamiento del centro educativo. Salones de las dos plantas del edificio quedaron inhabilitados obligando a las autoridades a improvisar aulas en el comedor escolar. Varios padres manifestaron su preocupación por la situación, fundamentalmente porque además de entrar agua por puertas y ventanas como siempre pasa, ahora también el agua se filtra por el techo que, como es de público conocimiento, es nuevo y fue recientemente colocado.
Pudo saber diario La PRENSA que un arquitecto de Primaria visitó la escuela en estos días para verificar la situación y una vez constatado el problema se procedió a remediarlo colocando silicona en el techo. Habrá que esperar nuevas precipitaciones para ver como responde la provisoria. solución.
Cuando llueve copiosamente y con viento lateral el agua entra por puertas y ventanas y es una realidad que varios salones se inundan, además de generar riesgo con la instalación eléctrica, quedando inhabilitados para dictar clases.
Las torrenciales lluvias registradas la semana pasada parecen haber dejado al descubierto las graves fallas del techo que totalmente a nuevo fue colocado tras el fenómeno del 31 de octubre de 2016 cuando un fuerte viento lo trajo a tierra. Ya a fines de octubre de 2017 cuando en la escuela se realizaba la feria Ceibal, el techo avisó de sus problemas cuando filtró agua inundando todo el hall central de la escuela (ver galería de fotos de esa jornada).
Cabe recordar que, entre otras razones, por la invasión de murciélagos que afectaba a la escuela, el edificio fue retechado en el 2013. La empresa encargada de ejecutar la obra hizo un trabajo calamitoso, nunca quedó bien, se llovía y en el primer viento intenso la pesada estructura terminó en el suelo. Felizmente ocurrió fuera de horario de clases (hora 19:00), de lo contrario la historia hubiese sido otra.
La puerta de entrada…
No solamente las filtraciones de agua son problemas en la Escuela 52, también hay inconvenientes con la puerta principal (sobre la calle Sanabria), que en cualquier momento se cae poniendo en riesgo la integridad física de alumnos, docentes, padres…
La Comisión Fomento de años anteriores, con fondos propios, adquirió por valor de unos 80.000 pesos uruguayos, una nueva puerta de entrada para sustituir la original. Primaria no permite ese cambio, entendiendo que se debe conservar la puerta original ya que forma parte del patrimonio de la escuela.
Las siguientes fotos de diario La Prensa son elocuentes de lo que se hace para sujetar la puerta cuando el viento sopla fuerte. Con un palo atravesado por fuera y mesas y sillas por dentro sostienen la pesada estructura. Mientras tanto, surge la pregunta: ¿Qué espera Primaria para tomar medidas?. ¿Qué ocurra una desgracia? O colocan la puerta nueva o, si se trata de conservar el patrimonio, contraten un restaurador que la deje en condiciones, pero hagan algo porque se viene abajo.
Baños mal hechos
La historia no termina acá. Otro ansiado reclamo de padres, alumnos, docentes y la comunidad educativa en su conjunto, fue la remodelación de la batería de baños de niños y niñas.
A mediados del año 2016 y después de varios años reclamando, el presidente del CODICEN, Prof. Wilson Netto, por fin tomó conocimiento que la Escuela 52 tenía problemas en el techo y con los baños. Netto estaba convencido que el retechado del 2013 había quedado bárbaro, cuando en realidad se había hecho un desastre. El jerarca aprobó y firmó en ese entonces las partidas de dinero para financiar la obra de baños, previo llamado a licitación.
Una vez adjudicada, comenzó la obra y tardó mas de lo previsto. Los baños quedaron mal. Existía la expectativa de ver baños de primer nivel como se hizo a pocas cuadras en el CAIF El Bosque de Piriápolis, pero no fue así. Apenas un lavado de cara y un caño principal con un diámetro que va mejor para una casa de familia que para una escuela de 600 alumnos.
Si bien es válido el argumento que los niños tiran envases, galletitas, etc, como en algún momento se quejó la empresa, es algo que los sanitarios deben prever y poner un caño apropiado. Hoy son varios los gabinetes clausurados.
Los deterioros edilicios de la Escuela 52, llámese baños, techos, puertas, ventanas, filtraciones, goteras, etc. están a la orden del día y vuelven a generar dolores de cabeza a la comunidad educativa que espera respuestas urgentes y soluciones definitivas de parte de las autoridades de Primaria, de ANEP y del Consejo Directivo Central – CODICEN.
Fotos de archivo diario La Prensa tomadas el 27/octubre de 2017, finalizada la feria Ceibal en la escuela.











