Por Gerardo Debali desde Buenos Aires; enviado especial.- En el marco de la Feria Internacional de Turismo de América Latina (FIT), el histórico conductor dialogó con Semanario La Prensa y rememoró su faceta como autor de canciones, con la que conquistó seis certámenes internacionales en las costas uruguayas.
En el marco de la Feria Internacional de Turismo (FIT) de América Latina, celebrada en Buenos Aires del 26 al 29 de setiembre, el icónico presentador y conductor Silvio Soldán mantuvo un cálido diálogo con Semanario La Prensa. Durante el encuentro, Soldán volvió a dejar en evidencia su profundo afecto por la tierra charrúa, asegurando sin titubear que, si debiera elegir un lugar para residir fuera de la Argentina, su destino indiscutido sería Uruguay.
Soldán es considerado una figura legendaria de la televisión argentina y rioplatense. A lo largo de los años, su carisma estuvo al frente de hitos televisivos inolvidables, entre ellos el clásico Grandes Valores del Tango, en el que inmortalizó la célebre frase: «¡Un corte, una quebrada y enseguida volvemos con más Grandes Valores del Tango!». Asimismo, marcó a varias generaciones al conducir Feliz Domingo, el emblemático programa de preguntas y respuestas donde miles de jóvenes competían entusiasmados para hacer realidad el sueño del viaje de fin de curso, inmortalizando el recordado saludo: «¡Feliz domingo para todos!».
Pero más allá de su exitosa carrera como comunicador y presentador, Soldán atesora un notable recorrido artístico como prolífico autor y compositor de canciones. Durante la entrevista, el conductor recordó con especial emoción sus triunfos en los certámenes internacionales de la música en Uruguay, donde logró coronarse campeón en seis oportunidades.
Entre sus galardones como autor de canciones destaca su victoria en el Festival Internacional de la Canción de Piriápolis, además de haberse llevado el primer puesto en dos ocasiones en Parque del Plata y en tres oportunidades en Punta del Este.
Con la calidez y simpatía que lo caracterizan, Silvio Soldán despidió la nota regalando sus clásicos muletillas ante el micrófono de Semanario La Prensa, dejando en claro que la huella de su música y su afecto por el público uruguayo permanecen más vigentes que nunca.















