Tras compartir el conmovedor avance de su hijo Francisco en la jornada del Día del Niño, Hernán y Belén profundizaron con Semanario La Prensa sobre las barreras del sistema educativo, los desafíos en los espacios públicos y la importancia de informar a la sociedad para derribar prejuicios.
El reciente logro de Francisco (7 años) al cortarse el cabello en medio de las actividades por el Día del Niño en la Casa de la Cultura de Piriápolis abrió una valiosa instancia de diálogo y concientización. Sus padres, Hernán Arrieta y Belén Lapalma —radicados desde hace dos años en el balneario tras llegar desde Córdoba, Argentina—, conversaron con Semanario La Prensa para poner en primer plano los desafíos cotidianos que atraviesan las familias con integrantes neurodivergentes y reflexionar sobre las respuestas institucionales y sociales que aún hacen falta en la zona.
El sistema educativo: el valor docente y la falta de centros específicos
Uno de los ejes centrales del testimonio se centró en el tránsito escolar de Francisco. Luego de una primera etapa en la Escuela 52 y su actual concurrencia a la Escuela Especial 54 de Pan de Azúcar, Belén destacó el compromiso y la calidez de los maestros, pero remarcó que las estructuras actuales presentan limitaciones importantes para atender las particularidades del Trastorno del Espectro Autista (TEA):
“En cuanto a inclusión educativa está difícil. Si querés mandar a un niño a una institución privada o regular, muchas veces te exigen sí o sí una acompañante o educadora, y si no tenés los recursos económicos se complica muchísimo. Hacen lo mejor posible y valoramos a los maestros, pero una escuela adaptada y específica para autistas sería una solución fundamental para muchísimos padres de la zona”, señaló la madre.
Asimismo, explicó la complejidad que se genera en los centros que nuclean diversas discapacidades: “En la escuela especial hay muchas realidades distintas. El autista a veces se altera, grita, y al estar con otro grupo complica el aprendizaje de leer o sumar. Por eso una escuela específica para autistas sería lo ideal”.
Derribar prejuicios: comprender la condición para evitar el aislamiento
Hernán y Belén insistieron en la necesidad de que la comunidad conozca a fondo qué significa la neurodivergencia para evitar situaciones de discriminación involuntaria o miradas de reproche en la vía pública:
“Él es no verbal, habla muy poquito y a veces parece que no escucha, pero en realidad no sabe cómo responder. Mucha gente piensa que es caprichoso o que los padres no lo controlan, pero en realidad es que no está logrando autorregularse. El autismo es una condición de por vida, no un problema de conducta ni una enfermedad. Hay que interiorizarse del tema para que no haya discriminación ni se sientan aislados”, relataron, recordando lo importante que resulta que la sociedad entienda las crisis sensoriales.
En esa línea de concientización, recordaron el valor de los símbolos identificatorios —como el collar del rompecabezas (puzzle) para el autismo o el girasol para discapacidades invisibles— e informaron que disponen de collares para obsequiar a quienes los precisen, contactándose a través de su cuenta de Instagram (@algo_rico_uruguay) o mediante el perfil personal de Belén Lapalma.

Espacios recreativos y la proyectada plaza sensorial
Otro de los puntos destacados por la familia refiere a la falta de infraestructura recreativa adaptada. Si bien valoraron que la tranquilidad del entorno costero y la naturaleza permitieron que Francisco encontrara mayor calma que en una gran ciudad, manifestaron la importancia de contar con espacios públicos inclusivos donde los chicos puedan dispersarse e interactuar sin sobrecargas de estímulos.
En este marco, cobra especial relevancia el proyecto de una Plaza Integral Sensorial en Bella Vista, impulsado por el Municipio de Solís Grande junto a la Dirección de Políticas Inclusivas de la Intendencia de Maldonado. La iniciativa, evaluada recientemente por la alcaldesa Patricia Martínez y la directora Eliana González, contempla un espacio inclusivo equipado con juegos de texturas variadas, paneles interactivos, hamacas nido y áreas de calma diseñadas para garantizar el disfrute seguro y la integración comunitaria en la zona oeste.













