La concejala del Frente Amplio calificó la votación inicial como algo «nefasto» y advirtió que bajo ese criterio también habría que tirar abajo la Cruz del Cerro Pan de Azúcar, el Hotel Argentino o la Colonia de Vacaciones. Tras oponerse desde un inicio a la demolición del Club Playa Hermosa y al desmantelamiento de las Aerosillas, celebró la decisión del Concejo Municipal de no aprobar las actas de la sesión extraordinaria y reabrir el debate junto a la ciudadanía.
La concejala Olga Rivero expresó su satisfacción por el freno a las resoluciones que pretendían demoler el edificio del Club Playa Hermosa y desmantelar el complejo de Aerosillas del cerro San Antonio. En el marco de la no aprobación de las actas de la sesión extraordinaria del pasado martes 4 de agosto, Rivero defendió enfáticamente la preservación edilicia e histórica del balneario y cuestionó la falta de estudios técnicos de profundidad.
«Contenta de que se haya podido detener la votación que hubo el martes, que para mí fue algo realmente nefasto, porque así lo sentí, de un día muy triste», señaló la concejala en entrevista con Semanario La Prensa. «Por algo que realmente teníamos que estar informados con anterioridad, que la gente se hiciera partícipe, supiera qué era lo que se estaba viviendo, y nada de eso sucedió», agregó.
Falta de informes técnicos estructurales y críticas a la gestión
Durante la entrevista, la concejala remarcó que el municipio no cuenta con evaluaciones estructurales definitivas sobre las construcciones afectadas. En relación con el edificio del Club Playa Hermosa, aclaró que la documentación manejada refiere a observaciones puramente visuales realizadas en 2022 por profesionales que asistieron a observar la estructura, y no a un diagnóstico técnico de cateo profundo. «No hay un informe técnico de una estructura estructural, de que vengan y golpeen, que hagan cataciones… que se vea cómo está la estructura realmente. Eso no se hizo y sé, porque vivo en una familia de constructores y tengo dos hermanos arquitectos, que son recuperables», afirmó.
Respecto a la situación de las Aerosillas —fuera de servicio desde hace casi cuatro años—, Rivero sostuvo que el estado del complejo no es responsabilidad de la ciudad, sino consecuencia de deficiencias administrativas pasadas: «Esto no es culpa de Piriápolis, sino de la mala administración que hubo en 10 años, con licitaciones que no se cumplieron y que fueron observadas». A su vez, remarcó que el sistema es completamente recuperable mediante una licitación a largo plazo que atraiga inversores: «Con un tiempo de trabajo no de 5 años, sino de 10, 20 o 30 años de concesión. Tiene que haber, no se puede decir que las aerosillas no son un valor turístico».
Defensa de la identidad local y participación vecinal
Rivero enfatizó que las decisiones sobre el paisaje y la identidad local deben incluir la voz de la comunidad, advirtiendo sobre el riesgo de sentar precedentes de destrucción patrimonial ante la falta de mantenimiento. «Para mí hay que pelear, hay que buscarle la forma y no quedarnos con que todo lo que se está por caer hay que tirarlo abajo; porque si seguimos así, la cruz del cerro Pan de Azúcar, el Hotel Argentino, la Colonia de Vacaciones… todo lo que está para recuperar hay que recuperarlo, no es venir y tirar todo como una topadora», enfatizó.
En ese sentido, la concejala criticó el voto favorable a la demolición emitido en primera instancia por su compañera de bancada en el Frente Amplio, Miriam Callejas, manifestando su sorpresa dado que se trata de una persona residente en Piriápolis.
Sobre el cierre de la entrevista, la concejala se mostró visiblemente emocionada por la tristeza que le genera la falta de valoración del patrimonio local frente a decisiones externas: «Yo no puedo entender que seamos de acá de Piriápolis y no nos demos cuenta del valor que tienen las cosas, o sea, es muy triste. La verdad que es muy triste que vengan desde allá afuera a decirte: ‘No, tiramos todo abajo’. No es así». No obstante, valoró que la reapertura de la discusión representa una oportunidad clave para la ciudadanía: «El tiempo que ahora nos den es para que la gente se apodere de lo que es Piriápolis y luche por lo que es Piriápolis. Van a haber algunas instancias con la sociedad, que es como tiene que ser. Logramos por lo menos eso».













