La mediana de las previsiones a doce meses se ajustó al 4,7 %, según la última encuesta del Banco Central del Uruguay. Las expectativas de los expertos para el mediano y largo plazo se mantienen estables dentro del rango técnico de las autoridades monetarias.
La mediana de las expectativas de inflación a doce meses en el país disminuyó del 4,9 % al 4,7 %, de acuerdo con el último informe de la encuesta mensual de variables económicas difundido este viernes por el Banco Central del Uruguay (BCU). El relevamiento confirma que las proyecciones de los especialistas locales e internacionales continúan dentro de los rangos de referencia trazados por la institución.
Según el reporte oficial, tanto la mediana de las expectativas de inflación contempladas a un plazo de 24 meses como las proyectadas a cinco años se mantuvieron estables en el 4,5 %, ubicándose en la meta de referencia del BCU. Asimismo, el 55 % de los analistas que participaron en la medición de este mes concentran sus previsiones en un rango de entre el 4,3 % y el 4,5 %, registrándose una respuesta máxima del 5 %. Desde el organismo regulador destacaron que la totalidad de los pronósticos recabados se mantienen dentro de los parámetros establecidos para el horizonte de la política monetaria.
Respecto al panorama para el cierre del año calendario corriente, la mediana de las proyecciones anuales se fijó en el 4,93 %, mientras que el promedio de todas las respuestas recolectadas arrojó un 4,89 %. En este apartado, las previsiones de corte más optimista contemplan que la inflación cierre el año 2026 en un 3,76 %, en contraposición con un techo del 5,80 % augurado por los analistas que mantienen una postura más reservada.
Estos datos se conocen luego de que el último informe del Índice de Precios del Consumo (IPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), revelara que la inflación interanual se ubicó en un 3,77 % durante el pasado mes de mayo. Con este indicador, el ritmo de aumento de precios al consumo se mantuvo por segundo mes consecutivo dentro de la franja de tolerancia técnica, tras haber registrado en marzo un comportamiento que estuvo por debajo de dichos límites.
El BCU realiza este relevamiento de expectativas de manera mensual bajo la premisa de que las opiniones de los expertos constituyen un insumo clave para la diagramación de la política monetaria, la cual se ejecuta con una mirada prospectiva. Al argumentar su reciente decisión de mantener la tasa de interés de referencia en un 5,75 %, el banco emisor advirtió que a nivel internacional persiste la volatilidad por el conflicto en Oriente Medio y un encarecimiento del entorno financiero global para las economías emergentes debido al alza en las tasas de interés de largo plazo.
Semanario La Prensa / EFE
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