Un turista argentino víctima de hurto, no pasó desapercibido cuando portando un cartel se paseó durante varias horas por la rambla y el barrio donde alquiló haciendo público el hecho «porque siempre se dice que en Piriápolis no pasa nada, pero pasa» sentenció la víctima. Confía que la policía recuperará los efectos que les fueron hurtados, algunos de alto valor afectivo para la familia».
Guillermo Gerardo Gilbert, tiene 46 años de edad, es de Concordia, Entre Ríos, y llegó a Piriápolis para disfrutar de unas vacaciones en familia junto a su esposa, Mirna Vanzini y dos hijos, Martina de 17 y Felipe de 7 años de edad.
Apenas llegaron, el 30 de enero, delincuentes ingresaron a la finca que había alquilado en las inmediaciones de Salta y Moreno y le robaron varios objetos de su propiedad.
Ante la bronca e impotencia acumulada, el jueves 2 de febrero, el turista decidió hacer un cartel y salir a la rambla a contar a la gente lo que le pasó: «No quiero dar lástima ni quiero dinero, sólo que la gente se entere lo que me pasó, para que no le pase a otros» aseguró el turista en conversación con semanario La Prensa.
Los hechos
La familia alquiló por internet una casa en calle Salta y Moreno y el mediodía del lunes 30 de enero arribaron al balneario. Desempacaron y se fueron de compras al supermercado, volvieron y se fueron a la playa. «Antes de salir el dueño me dijo que el barrio era muy tranquilo, y que el vive al lado, que fuéramos tranquilos que «acá no pasa nada»
«Cuando llegamos de la playa había pasado. Estaba todo revuelto, habían violentado el candado de la puerta que va del garage al patio, y creo que había quedado abierta la puerta ventana de la cocina. Nos robaron dos computadoras portátiles, dos cámaras de fotos profesionales, ropa, bolsos, relojes, uno especial para correr, juguetes, una mochila con 500 dólares en efectivo. Fue poco lo que nos quedó. Por suerte los documentos y tarjetas de créditos se salvaron porque los tenía mi señora en la cartera que llevó a la playa»
«Todo fue un drama, los niños lloraban, se habían llevado sus computadoras que tienen un valor afectivo importante para ellos, además tienen todas sus cosas, fotos de la escuela, de la familia, todo» relató el turista visiblemente conmovido por la situación.
«Llamé al dueño, vino con la señora, y le pedí que llamaran a la policía. Después de 15 minutos llamó a la policía y cuando llegaron, los efectivos se llevaron una lista de todo lo que nos robaron»
«Después le exigí al dueño que me devolviera íntegramente el dinero del alquiler porque no nos íbamos a quedar en la casa. Se quería quedar con 300 dólares porque dijo que el también había perdido el televisor en el robo. Le dije que de ninguna manera, estuve 4 o 5 horas aquí y me robaron todo. Finalmente, tanto insistí, que me devolvió los 1.300 dólares que había pagado por la quincena» sostuvo Gilbert, reconociendo estar molesto con el propietario, porque el robó ocurrió estando ellos al lado.
«Cargamos lo que nos quedó y en el estacionamiento de un supermercado empezamos a hablar con la gente explicando lo que nos había pasado y preguntando si sabían de un lugar para alquilar que fuera seguro. Un muchacho nos recomendó un amigo y dimos con Ezequiel, quiero destacarlo y agradecerle, porque es una persona que se portó en forma excelente con nosotros. Nos consiguió un lugar muy seguro en Playa Grande, y además tuvo la gentileza de no cobrarnos el primer día»
«No la estamos pasando bien, asegura Gilbert, los niños se quieren ir, no quieren salir para nada, no quieren dejar la casa sola, se bañan en la piscina del complejo, pero no quieren ir a la playa, no quieren dormir solos; estamos durmiendo todos en la misma habitación porque los chicos tienen miedo»
«Uno viene de vacaciones para sacarse el estrés de todo el año y que te pase esto, no está bueno. En Concordia nunca nos pasó» afirmó Gilbert.
Protesta callejera
Sobre su protesta callejera, explicó: «Estoy haciendo esto para que la gente se entere porque siempre se dice que en Piriápolis nunca pasa nada pero pasa, el tema es que la gente no se entera. A mi me robaron y quien se enteró, el dueño de la casa y la policía, nadie mas»
«Si yo no salgo a la calle a expresarme nadie se entera. Hablar con la gente me ha hecho sentir muy bien; son muy solidarios, me preguntaban si precisa algo y me ofrecían plata. No quiero dinero ni dar lástima, solo que la gente se entere y que sepan lo que nos pasó para que no le pase a otra persona» subrayo el vecino.
Confía que policía recuperará los efectos del hurto
«Llamo todos los días a investigaciones a ver si recuperaron algo, porque Piriápolis es chico y la policía sabe quienes son los que roban. Espero que antes que me vaya recuperen algo» concluyó Gilbert.
Descubre más desde Semanario La Prensa
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.






















