El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó oficialmente el inicio de la guerra mediante el lanzamiento de «operaciones de combate de gran envergadura» en territorio iraní. En un mensaje de ocho minutos emitido por Truth Social, el mandatario justificó la ofensiva para eliminar «amenazas inminentes» de un régimen que calificó como un «grupo vicioso de personas terribles».
Trump vinculó directamente el ataque a la responsabilidad de Irán en conflictos regionales y en el ataque de Hamás contra Israel el pasado 7 de octubre. Denunció que el régimen ha financiado milicias que han «empapado la tierra con sangre y vísceras», masacrando a inocentes y tomando rehenes estadounidenses en una brutalidad «como el mundo nunca había visto antes».
La orden presidencial busca la aniquilación de la capacidad estratégica de Teherán. «Vamos a demoler su industria de misiles hasta el suelo» y «aniquilar su armada», sentenció Trump. Asimismo, advirtió que las instalaciones nucleares estratégicas serán nuevamente «pulverizadas» para garantizar que el régimen nunca obtenga armamento atómico, asegurando que no se permitirá que esta amenaza alcance el territorio estadounidense.
Ultimátum a las fuerzas y llamado a la insurrección
En un mensaje sin precedentes, el mandatario se dirigió a la Guardia Revolucionaria y a la policía iraní con un ultimátum: «Depongan sus armas y tendrán inmunidad completa, o enfrenten una muerte segura». Paralelamente, instó al pueblo iraní a aprovechar el caos militar para derrocar a la cúpula política: «La hora de su libertad está cerca… tomen su gobierno. Será suyo para tomar», afirmó, calificando este momento como la única oportunidad en generaciones.
Trump marcó una clara distancia con sus predecesores, afirmando que «ningún presidente estuvo dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche» en favor de la libertad de Irán. Aunque reconoció que la operación podría resultar en la pérdida de «héroes estadounidenses», definió la guerra como una «misión noble» necesaria para proteger el futuro de las próximas generaciones. Finalmente, pidió a los civiles permanecer refugiados, alertando que «caerán bombas por todas partes» durante la ejecución de los ataques.








