Cuando normalmente somos los uruguayos que silenciamos estadios, esta vez nos tocó sufrirlo a nosotros. El Centenario, repleto de gente, se preparaba para vivir una fiesta color celeste, pero apareció Argentina y la tiñó de blanco. Los albicelestes nos vacunaron de atrás haciendo trizas, no solo la ilusión del título, sino además el sueño olímpico. Una lástima porque los pibes celestes, las mas de 60.000 almas que colmaron el Centenario y los mas de tres millones de uruguayos, los de acá y los repartidos por todo el mundo, esperaban otro final muy distinto al que se dio. Pero así es el fútbol, se gana y se pierde, aunque también, tengan la plena seguridad, que el fútbol da revancha.
Argentina ganó bien 2:1 y festejó en el Centenario su quinto título «Juventud de América» clasificando a los Juegos Olímpicos Río 2016 en forma directa. Colombia terminó en el segundo lugar al derrotar a Brasil 3:0 y obtuvo el boleto a la repesca para los Juegos Olímpicos. Uruguay completó el podio ocupando el tercer puesto, clasificando al Mundial de Nueva Zelanda, junto con Argentina, Colombia y Brasil (que terminó 4º). Los celestes participarán además en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, junto a Brasil, Paraguay y Perú. Los incaicos se impusieron a los guaraníes 3:1 y terminaron quintos en el Sudamericano.
Argentina vs. Uruguay
El partido
En líneas generales Uruguay fue mas que el rival, pero Argentina lo controló y tuvo la virtud de llegar tres veces y anotar en dos ocasiones, contando además con un gran jugador como Angel Correa, que no solo manejó los hilos del partido y fue el gestor del empate, sino se despachó con un golazo para darle la victoria a su equipo tras una gran jugada personal. Cabe mencionar que Correa fue operado hace 7 meses de un tumor que hizo pensar incluso en el peor desenlace. La intervención quirúrgica fue en el esternón extirpándole tumores del ventrículo derecho.
El encuentro para Uruguay no pudo arrancar mejor. A los 7 minutos Uruguay hacía delirar a las mas 60.000 personas en el Centenario cuando Gastón Pereiro abría el marcador tras gran jugada de Rodrigo Amaral, que después se lesionó y no pudo estar en el segundo tiempo. La salida de Amaral, en nuestra opinión, fue clave para el triunfo argentino ya que Uruguay perdió muchísimo en ataque.
Después del tempranero gol celeste pensamos que el segundo podía llegar en cualquier momento pero no fue así, los argentinos se arrimaron al área celeste y de la mano de Correa que, en jugada similar a la de Amaral para el gol celeste, desbordó por la punta y metió un centro que tras un cabezazo de un jugador argentino deriva para Sebastián Driussi que desde el borde del área chica la manda a guardar dejando parado al guardameta uruguayo, sellando el empate a los 36 minutos del primer tiempo. Así se fueron al descanso.
El segundo tiempo, ya sin Rodrigo Amaral en la cancha ingresando Báez en su lugar, arrancó con una chance clara para los argentinos cuando apenas movieron llegaron al área en situación de gol, pero Giovanni Simeone la tocó sutilmente aunque sin precisión y la pelota se fue afuera. Se salvó Uruguay.
Llegaron mas cambios, pero los minutos transcurrieron y Uruguay se quedó sin ideas. Hasta que faltando 10 minutos para el final, Angel Correa, tras gran jugada personal, pone un balde de agua fría a la noche del sábado, anotando el segundo y definitivo gol para el triunfo argentino.
La respuesta de Uruguay al segundo gol de Argentina no se hizo esperar. En inmediato ataque estuvo muy cerca el empate, pero el arquero argentino tapó un disparo a quemarropa de un jugador celeste y esa fue la última de Uruguay que al no entrar esa pelota bajo los brazos dando paso al festejo albiceleste.
El gol de la victoria lo hizo Argentina, pero bien lo pudo haber hecho Uruguay y a nadie iba a sorprender si era el campeón. Con esto decimos que Uruguay tiene un equipazo, con jugadores que rayan a gran altura y este traspié no representa de ninguna forma un fracaso. Uruguay llegó a donde tenía que llegar que era a definir el campeonato y eso se cumplió. Finales son finales. Nervios, imprecisiones, bajas importantes, estadio lleno, todo incidió para que esta vez no se diera. Pero esto no termina acá. Se viene el Mundial, está a la vuelta de la esquina, arranca en mayo y Uruguay, que actualmente es el vicecampeón mundial de la categoría, tiene armas como para llegar lejos en Nueva Zelanda y repetir actuaciones anteriores y porque no, soñar con el título.
Gerardo Debali semanario La Prensa
Publicado domingo 8 de febrero 2015 hora 19:00
Fotos: Emiliano Debali












