Según informó la agencia EFE en base a una investigación de Citizen Lab, la firma Discover-Tech utilizó avisos web para intervenir dispositivos sin clics ni descargas, atacando a decenas de periodistas y alcanzando redes de la OTAN, la ONU y varios países, entre ellos Uruguay; aunque los expertos aclaran que el hallazgo no demuestra que los equipos oficiales hayan sido infectados.
Una investigación internacional reveló la operatoria de una plataforma publicitaria digital que fue utilizada para canalizar ataques de ciberespionaje «sin clic» (zero-click), y cuyos registros de circulación alcanzaron a las redes informáticas de dependencias del gobierno de Uruguay, Brasil y México, además de organismos militares y multilaterales, según informó este jueves la agencia EFE.
El hallazgo fue documentado por Citizen Lab, laboratorio de la Universidad de Toronto especializado en vigilancia gubernamental y ciberseguridad. Según el estudio, la firma israelí Discover-Tech operó como intermediaria en el mercado formal de anuncios en internet para desplegar tecnología de Candiru, una reconocida empresa mercenaria de espionaje informático de origen israelí.
A través del análisis de unos 4.000 millones de registros de subastas publicitarias en línea, los investigadores identificaron que los anuncios de esta plataforma se mostraron en casi 200.000 páginas web y aplicaciones comerciales. Dentro de ese ecosistema de tráfico figuraron conexiones informáticas de la OTAN, Naciones Unidas, instituciones europeas, organismos de defensa y redes gubernamentales de varios países, entre los que figura Uruguay.
No obstante, los expertos de Citizen Lab puntualizaron un matiz técnico fundamental: la presencia de estos anuncios en redes oficiales uruguayas confirma que los dispositivos que navegaban desde esas conexiones estuvieron expuestos al canal de distribución, pero no demuestra que los sistemas o servidores del Estado hayan resultado infectados o vulnerados.
La técnica «AdFection»: espionaje invisible y sin interacción
El informe técnico confirma por primera vez la distribución de programas espía mercenarios valiéndose de la infraestructura publicitaria común que opera en internet.
El método aprovecha las subastas automáticas en tiempo real que deciden qué publicidad se muestra al usuario al cargar una página. Al adjudicarse un espacio en un sitio o aplicación legítima, la plataforma recopila identificadores y direcciones IP del dispositivo; si el usuario coincide con un objetivo de interés de inteligencia, el sistema envía un código malicioso que se ejecuta en segundo plano sin que la víctima deba interactuar.
«Es una especie de pesadilla porque demuestra que los dispositivos pueden ser infectados por empresas de programas espía simplemente al visualizar un anuncio en una página web o aplicación, silenciosamente», advirtió el investigador y coautor del informe, Wolfie Christl.
Periodistas como blanco y expulsión del mercado
La confirmación forense de dispositivos efectivamente intervenidos se dio en al menos 45 teléfonos y equipos pertenecientes a periodistas y empleados de la cadena de noticias Al Jazeera durante 2024 y 2025.
Paralelamente, la firma de ciberseguridad estadounidense Confiant calculó que Discover-Tech llegó a distribuir cerca de diez millones de avisos diarios, registrando una actividad especialmente intensa en nueve países, entre ellos España y México, con fuerte concentración en la península Ibérica y el Estrecho de Gibraltar.
«La publicidad digital está rota. Y su funcionamiento actual constituye una amenaza para los Estados, el sector privado, la sociedad civil y todos los demás», remarcó Christl.
Tras las conclusiones aportadas por la investigación, gigantes tecnológicos como Google y la asociación publicitaria internacional IAB Europe retiraron a Discover-Tech de sus registros de proveedores y socios comerciales autorizados a principios de este mes.
Semanario La Prensa / EFE












