El relevamiento servirá de base para definir las obras de puesta en valor del Monumento Histórico Nacional; el MEF mantiene la voluntad de trasladar la dependencia a una sede más adecuada.
Autoridades locales y departamentales presentaron un primer relevamiento técnico sobre el estado edilicio de la histórica Aduana del puerto de Punta del Este, un diagnóstico fundamental que sentará las bases para futuras intervenciones y obras de recuperación del emblemático inmueble.
La instancia de trabajo contó con la participación del alcalde del Municipio de Punta del Este, Javier Carballal, el subdirector de Planeamiento y Presupuesto de la Intendencia de Maldonado, Mauricio Tejera, y el subdirector de Patrimonio de la comuna, Fernando Cairo, junto a los integrantes de la Comisión de Restauración del Edificio de la Aduana. Este ámbito interdisciplinario está conformado por el Municipio, la Comisión Departamental de Patrimonio, la Asociación Amigos del Faro, la Liga de Punta del Este y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
El edificio, declarado Monumento Histórico Nacional, data de 1886 y fue diseñado por el arquitecto Jaime Mayol. Históricamente conocido como Capitanía del Puerto y actual sede de la Prefectura del Puerto de Maldonado y de la Aduana, la construcción posee un valor fundacional indiscutible, ya que sus primeros funcionarios y familias integraron el núcleo de los pioneros pobladores del balneario. La estructura cuenta con una base rectangular de 86 metros de frente, acceso central en dos plantas y un distintivo techo de tejas francesas rojas que constituye una de las postales más tradicionales del casco antiguo.
El proceso de puesta en valor del inmueble ha sido impulsado ante la Comisión Nacional de Patrimonio tanto por autoridades locales como por la sociedad civil organizada. En ese marco, en conversaciones previas que involucraron al alcalde Carballal, al ministro de Economía y Finanzas Gabriel Oddone y a diversos referentes del departamento, la cartera ratificó su disposición favorable para trasladar las oficinas de la Aduana hacia dependencias más funcionales y acordes a sus necesidades operativas, permitiendo así avanzar de forma plena en la restauración integral del histórico edificio portuario.














