Un gol de cabeza de Boualem Khoukhi en el minuto 95 le dio a la selección asiática el primer punto de su historia en una Copa del Mundo. El resultado premia la resistencia catarí y le permite al entrenador español Julen Lopetegui cobrarse una vieja revancha personal.
Un gol de cabeza de Boualem Khoukhi en el minuto 95 premió la seriedad y la resistencia de la selección de Catar, que logró un histórico empate 1-1 frente a Suiza en la primera jornada del Grupo B del Mundial 2026. Con este resultado, el combinado asiático consiguió evitar la derrota por primera vez en una cita mundialista, tras su frustrante paso como anfitrión en la edición anterior donde acumuló tres caídas consecutivas. El encuentro, disputado en el Levi’s Stadium de California ante casi 68.000 espectadores, significó también un desahogo para su seleccionador, el español Julen Lopetegui.
Para el entrenador vasco, la jornada tuvo un tinte sumamente especial debido a que se cumplían exactamente ocho años de su traumática destitución al frente de la selección de España, ocurrida un 13 de junio en las vísperas del debut en Rusia 2018. Al frente del seleccionado catarí desde hace poco más de un año, Lopetegui logró guiar a sus dirigidos hacia un premio inesperado ante un rival con un rodaje muy superior. El gol del empate definitivo llegó en la última jugada del partido, gracias a un preciso centro desde el sector izquierdo enviado por Homan Ahmed que Khoukhi conectó con potencia para batir al arquero Gregor Kobel.
Hasta ese instante de júbilo asiático, el trámite del compromiso había sido de un dominio absoluto por parte del conjunto helvético, que sin embargo pagó muy caro su falta de puntería en el área rival. La escuadra dirigida por Murat Yakin manejó el balón con un aplastante 75 % de posesión y generó múltiples situaciones de peligro que chocaron constantemente contra la gran figura del encuentro, el guardameta Mahmoud Abunada. El arquero catarí sostuvo a su equipo durante los momentos más críticos del juego, enmendando incluso los escasos desajustes de su línea defensiva.
No obstante, fue el propio Abunada quien propició la apertura del marcador a los quince minutos de juego, al arrollar dentro del área pequeña al mediocampista Remo Freuler. El árbitro hondureño Said Martínez no dudó en sancionar la pena máxima, permitiendo que Breel Embolo transformara el remate con total serenidad para adelantar a los europeos. A partir de allí, Suiza dispuso de varias opciones claras en los pies de Dan Ndoye, Denis Zakaria y Ruben Vargas para estirar la ventaja, pero la falta de contundencia terminó dejando el partido abierto hasta el pitazo final.
Con este impactante resultado en suelo estadounidense, el Grupo B, que también integran las selecciones de Canadá y Bosnia Herzegovina, queda completamente igualado tras la culminación de la primera fecha. Para Suiza, el empate deja un sabor sumamente amargo en su aspiración de liderar la zona y superar la barrera de los octavos de final que lo ha frenado en las últimas ediciones. Por su parte, Catar celebra este punto como un verdadero hito en su proceso de crecimiento futbolístico, demostrando que puede competir a nivel internacional tras clasificar por primera vez a un Mundial por derecho propio.
Semanario La Prensa / EFE
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