El coanfitrión del Mundial firmó su primera victoria histórica en una Copa del Mundo ante más de 52 mil personas en Vancouver. Sin embargo, la fiesta quedó empañada por la grave lesión de Ismaël Koné, quien fue retirado en camilla y trasladado de urgencia a un hospital tras una desafortunada acción que desató un fuerte cruce entre ambos planteles.
La selección masculina de Canadá dio un salto monumental en su historia futbolística al conseguir este jueves su primer triunfo en un Mundial, destrozando por 6-0 a Catar en el BC Place de Vancouver. El contundente resultado dejó a los dirigidos por Jesse Marsch en lo más alto del Grupo B con 4 unidades, compartiendo la punta con Suiza, aunque la alegría local se vio ensombrecida por la preocupante situación de Koné.
Tras haber rescatado un valioso empate en el debut ante Bosnia y Herzegovina, el equipo canadiense salió decidido a pasar por encima de su rival con una presión asfixiante. Las facilidades defensivas del conjunto asiático, dirigido por el español Julen Lopetegui, allanaron el camino desde temprano.
A los 15 minutos, Cyle Larin aprovechó un rebote del arquero Mahmoud Abunada tras un intento de Jonathan David para empujar la pelota y decretar el 1-0. Apenas trece minutos después, el propio David pescó un balón suelto en la medialuna del área y sacó un remate preciso para estirar la ventaja a dos.
El partido se desvirtuó por completo a la media hora de juego. El extremo Tajon Buchanan se escapaba directo al gol cuando fue derribado por Homam Ahmed. Aunque el árbitro chileno Cristián Garay cobró penal en primera instancia, el VAR corrigió que la infracción fue afuera del área, lo que derivó en la expulsión por roja directa del zaguero catarí. Con un hombre más, Canadá liquidó el pleito antes del descanso: en el tiempo añadido (45+2′), David volvió a capturar un rebote corto en el área chica para firmar el 3-0.
La segunda mitad arrancó con la misma tónica, pero la tensión estalló a los 50 minutos debido a una durísima entrada de Assim Madibo sobre Ismaël Koné. Tras revisar la acción en la pantalla, el juez chileno expulsó a Madibo, dejando a Catar con de nueve futbolistas. La gravedad de la lesión del mediocampista de Canadá generó fuertes cruces verbales e insultos entre los bancos de suplentes de Marsch y Lopetegui, mientras los propios futbolistas hacían un cerco para proteger a su compañero de las cámaras de televisión. Koné se retiró en camilla bajo una ovación para ser evaluado en un hospital local de su pierna izquierda.
A los 63′, Nathan Saliba —quien ingresó justamente por el lesionado Koné— clavó un gran tiro libre que pegó en el palo y entró. En el festejo más emotivo de la velada, el juvenil corrió al banco, tomó la camiseta de su compañero hospitalizado y la besó de cara a la tribuna.
El vendaval local no cesó ante una Catar totalmente entregada. A los 74 minutos, un centro enviado por Jacob Shaffelburg se desvió en el defensor Mohamed Mannai, metiéndose en propia puerta para el 5-0. Ya sobre el cierre, en el minuto 90+2′, el implacable Jonathan David selló su triplete personal de la noche con una gran definición que decretó el 6-0 final.
Tras el pitazo final del partido, los futbolistas y los cuerpos técnicos de ambas delegaciones volvieron a cruzarse en una nueva tangana sobre el césped, obligando a Lopetegui a intervenir rápidamente para evacuar a sus dirigidos hacia los vestuarios y evitar agresiones mayores.
Semanario La Prensa / EFE
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