La aprobación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) quedó completada en el bloque suramericano después de que Paraguay ratificara el tratado. Este representa el último paso tras más de 25 años de negociaciones y allana el camino para su aplicación provisional, mientras el pacto espera la ratificación definitiva del Parlamento Europeo.
Con la decisión del Parlamento paraguayo, los cuatro socios del Mercosur —Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay— dieron luz verde al histórico acuerdo firmado el 17 de enero en Asunción, que crea una de las mayores áreas de libre comercio del mundo. El tratado abarcará un mercado de alrededor de 720 millones de personas y una economía conjunta estimada en unos 22 billones de dólares.
En términos comerciales, prevé la liberalización de la gran mayoría de los intercambios entre ambas regiones y permitirá que más del 90 % de las exportaciones del bloque suramericano ingresen al mercado europeo sin pagar aranceles.
Uruguay y Argentina fueron los primeros países del Mercosur en ratificar el tratado en sus respectivos parlamentos, en votaciones que sus Gobiernos calificaron como un paso clave para consolidar la inserción internacional de sus economías. Brasil ratificó posteriormente el tratado mediante un decreto legislativo aprobado por el Congreso.
Aplicación provisional
Para que el acuerdo empiece a aplicarse provisionalmente, la UE y los países del Mercosur deben completar un procedimiento formal que incluye el intercambio de notas diplomáticas. Paraguay actúa como depositario del tratado por parte del bloque suramericano, por lo que Bruselas debe remitirle una nota verbal, mientras que cada uno de los países del Mercosur debe enviar su propia comunicación a la Comisión Europea.
Una vez completado ese intercambio, el acuerdo podrá empezar a aplicarse de forma provisional entre la UE y cada país del Mercosur a partir del primer día del segundo mes posterior a la notificación correspondiente. Este mecanismo permitirá que algunas de las disposiciones comerciales entren en vigor antes de que se complete todo el proceso de ratificación.
La entrada en vigor plena del tratado, sin embargo, dependerá de la ratificación del Parlamento Europeo. Antes de pronunciarse, la Eurocámara espera un dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre si el acuerdo se ajusta a los tratados comunitarios, un proceso que podría prolongarse hasta dos años.
El acuerdo regula el comercio de bienes y servicios e incluye compromisos en áreas como inversión, compras públicas, normas sanitarias y cooperación regulatoria. En el caso de los productos agrícolas —sector en el que los países del Mercosur son altamente competitivos— se liberalizará el 99 % de los intercambios, con eliminación inmediata de aranceles para numerosos bienes.
EFE / Semanario La Prensa








