El golero uruguayo, figura de Estudiantes al atajar tres penales ante Flamengo, se quebró de emoción tras superar las críticas con la Celeste y palpitó la final de la Libertadores en el Estadio Centenario.
Conmovido hasta las lágrimas y con el trofeo de figura de la cancha en sus manos, Fernando Muslera expresó todo su desahogo este jueves tras la heroica clasificación de Estudiantes de La Plata a la final de la Copa Libertadores en el Maracaná. «El fútbol, en definitiva, da revancha», afirmó el arquero de 40 años minutos después de tapar tres remates en la definición por penales que selló el 3-2 sobre Flamengo.
El golero charrúa, que había quedado en el ojo de la tormenta tras la eliminación de la selección uruguaya en la fase de grupos del Mundial de Norteamérica 2026, volvió a mostrar su chapa en el mítico estadio carioca. «Quiero primero que todo dar gracias a Dios, a mis compañeros de equipo, a mi familia, que está en Montevideo, y a mis amigos por llegar a esta final y llevar a Estudiantes a disputar un nuevo título», declaró a la transmisión de la televisión apenas terminó el partido.
A la hora de analizar la resistencia táctica con diez hombres durante todo el segundo tiempo, el arquero destacó la entrega del grupo para plantarse de igual a igual en Río de Janeiro: «Había que jugar el partido en el Maracaná como lo jugamos, con garra, concentrados, guapeando, y así pudimos imponernos en la tanda de penales a un gran rival como Flamengo».
La jerarquía del histórico golero de la Celeste resultó determinante no solo en los 90 minutos para mantener el arco en cero, sino en la serie decisiva desde los doce pasos, donde le contuvo los tiros a Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique.
La clasificación tiene además un condimento especial para Muslera, ya que la final única de la Copa Libertadores se jugará el próximo 28 de noviembre en Montevideo frente a Palmeiras.
«Será lindo volver a mi casa y jugar la final en otro templo del fútbol como el estadio Centenario», remarcó el 1 sobre la posibilidad de definir el título continental ante su gente. Con la mira puesta en la quinta copa para el club platense, cerró: «Voy a cruzar el charco y a intentar darle una gran alegría a la hinchada de Estudiantes. Enfrentaremos a un equipo muy difícil y de mucha jerarquía como Palmeiras, pero podemos ganar».
Semanario La Prensa / EFE













