Un convenio implementado entre el Ministerio del Interior y la empresa gestora de residuos Depósito Pedernal permitió reducir hasta el momento unos 1.300.000 kilos de chatarra provenientes de motocicletas incautadas que permanecían acumuladas en dependencias policiales.
El balance fue presentado durante una recorrida por la planta de tratamiento ubicada en Camino Tomkinson (Paso de la Arena), encabezada por el comisario general Pablo Vichi, encargado del Área de Gestión Vehicular de la cartera. La iniciativa, rubricada en marzo pasado, busca despejar los predios oficiales y garantizar que aquellas unidades fuera de norma no vuelvan a circular en la vía pública.
Desocupación de seccionales y fase de automóviles
En esta primera etapa de seis meses de ejecución, las tareas se concentraron en las seccionales de Montevideo y Canelones. Las 25 comisarías de la capital departamental que mantenían birodados en condición de chatarra ya fueron completamente desocupadas, resultado que también se replicó en las dependencias canarias comprendidas en el plan.
El proceso entrará en una nueva fase el próximo mes. “En el mes de octubre empiezan a retirar los autos de los predios policiales”, confirmó Vichi. Paralelamente, el Ministerio del Interior lleva adelante un relevamiento de vehículos incautados en el resto de las jefaturas con el objetivo de extender el sistema de retiro y desguace a todo el territorio nacional.
Tratamiento ambiental y circuito de reciclaje
El gerente comercial de Depósito Pedernal, Matías Silva, detalló que la planta procesa actualmente entre 10.000 y 13.000 kilos diarios de material, tras cuadruplicar en el último mes el volumen inicial de trabajo.
Durante el procedimiento, cada birrodado trasladado ingresa a una cadena de desmontaje integral donde se separan metales ferrosos y no ferrosos, plásticos, neumáticos, cableados y asientos. Los elementos metálicos son derivados a fundición para abastecer la industria nacional o la exportación, mientras que los aceites, combustibles y fluidos reciben un tratamiento técnico específico para evitar derrames y contaminación ambiental. Para garantizar que los vehículos no vuelvan a circular, los motores y amortiguadores son cortados e inutilizados de forma definitiva antes de derivar sus componentes al circuito de reciclaje.
El incremento operativo demandó la instalación de un nuevo galpón, la incorporación de maquinaria pesada y la contratación de mano de obra local en la zona de Paso de la Arena, complementando el trabajo que la cartera también mantiene junto a la Cooperativa de Trabajo Burgues.




















