Este 11 de octubre se cumple el primer aniversario del nacimiento de Francisca, la primera cría de elefante marino nacida en la costa uruguaya, un hecho histórico registrado en la playa de Piriápolis el 11 de octubre de 2025.
El alumbramiento protagonizado por Alma, la madre de la cría, marcó un hito sin precedentes para la fauna costera de la zona y movilizó la atención de la comunidad local, nacional e internacional y de expertos en fauna marina. El suceso no solo quedó grabado en los registros biológicos del país, sino también en la memoria de los vecinos y visitantes que siguieron de cerca el proceso de la madre y su pequeña en las costas del balneario.
A doce meses de aquel acontecimiento, recordamos este aniversario a través de las sentidas palabras de la escritora Elena Escalada, quien plasmó en un texto poético la huella y el significado que dejaron Alma y su cría:
Hoy hace un año nacía Francisca. 🌊❤️
Hace un año, Alma nos regalaba mucho más que una vida. Nos regalaba una historia. Quizás la más bonita del mundo.
Un regalo para quienes sabemos admirar la naturaleza sin romperla, para quienes nos dejamos envolver por estos gigantes del mar y por los misterios de sus vidas.
Cuando comencé a escribir sobre ellas, jamás imaginé que, intentando contar su historia, terminaría contando un poquito de la mía.
Quise hablar de Alma, de su soledad, de aquella madre que llegó a un lugar inesperado para traer al mundo a su cría. De lo difícil que debió ser parir en un contexto tan atípico, tan lejos de lo que la naturaleza acostumbra.Pero después pensé… ¿y quién dijo que existen contextos color de rosa a la hora de dar vida?
¿Cuántas madres han tenido que ser valientes cuando lo único que necesitaban era sentirse acompañadas?
¿Cuántas han tenido que encontrar fuerzas donde parecía que ya no quedaban?Y entonces comprendí que quizás Alma y yo no éramos tan diferentes.
Ella me enseñó que el amor también puede nacer en medio de la incertidumbre. Que la maternidad no siempre tiene el escenario que soñamos, pero aun así puede regalarnos lo más extraordinario de nuestras vidas.
Quise escribir sobre una madre y su cría, y terminé encontrándome a mí misma entre aquellas palabras.Hoy Francisca cumple un año.
Y yo sigo agradeciéndole a Alma por habernos dejado una historia que no solo nos hizo mirar el mar de otra manera, sino también mirar un poquito más adentro de nosotros mismos.
Feliz primer año, Francisca.La niña que nos dejó mirando el mar.












