La foto que costó una grave caída. Mujeres que cayeron en rambla de Punta Fría iniciarán acciones legales contra quien corresponda, sea la Intendencia de Maldonado o eventualmente el Municipio de Piriápolis. «Apenas nos apoyamos, la baranda se quebró. No queremos que vuelva a pasar» afirmó Magdalena, que se recupera en el CTI del Británico de las serias lesiones sufridas tras caer junto a una amiga desde 4 metros de altura en la rambla de Punta Fría, «No nos sentamos, apenas nos apoyamos y la baranda se quebró, y se salió completamente del lugar, lo que quiere decir que la madera estaba podrida, floja y que no tiene mantenimiento alguno constituyendo un peligro inminente para todos. Nos caímos nosotras, pudieron haber sido niños, adultos mayores. Vamos a iniciar acciones legales contra quien corresponda, intendencia o municipio, sabemos que no es la primera vez que pasa, son muchos casos y no queremos que vuelva a ocurrir, pudimos haber muerto, terminamos las dos fracturadas, en CTI, sin poder trabajar por varios meses. Vamos a demandar a los responsables para que se tomen medidas, para que hagan lo que tienen que hacer y para que estos accidentes no pasen mas. Piriápolis no cuida a los turistas» reflexionó Magdalena, visiblemente molesta por la desafortunada experiencia que le tocó vivir.
Como informó diario La PRENSA, dos mujeres de 38 y 39 años, cayeron al vacío desde una altura de 4 metros en la rambla de Punta Fría, Piriápolis. Si bien en la noticia se mencionó que las mujeres se habían sentado sobre la baranda y esta cedió, las propias damnificadas desmienten tal situación, aclarando que «fue un segundo, apenas nos apoyamos, la baranda hizo un ruido y se quebró y se salió de lugar, no es que quedó un pedazo de baranda en los extremos, se salió toda, lo que demuestra que además de estar podrida la madera, estaba floja (ver fotos).

Magdalena Arnelli (39), se comunicó con la redacción de diario La Prensa para contar de primera mano lo que pasó aquella tarde del sábado 7 de marzo de 2020 en la rambla de Punta Fría, Piriápolis.
«Junto a mi amiga Victoria Urrestarazu (38), mis hijas y una amiguita de ellas, habíamos pasado todo el día en la playa (San Francisco) y cuando regresábamos, íbamos para La Rinconada porque soy amiga de uno de los dueños, pero antes paramos frente al «Puertito Don Anselmo» para mirar el atardecer en Punta Fría. En una «Vicky» me dice «que lindo para sacarnos una foto, nos bajamos, y nada, le pedimos a mi hija que nos sacara una foto, yo también fui con mi teléfono y era eso, sacar una foto y volver al auto que había quedado encendido, las niñas ni se bajaron, creo que las fotos de Luana nunca salieron, porque apenas nos apoyamos la madera hizo un ruido y se partió y nos fuimos para atrás. La única foto que tengo creo que es la mía y en la caída, el video se apretó y aparece una foto en blanco con pasto» recordó Magdalena.
«Vicky», quedó tirada, yo reboté, me incorporé y fui corriendo hacia ella, pero no pude respirar mas y me caí al piso, vi a mis hijas, les dijes que pidieran ayuda, una tiene 8, la mas grande, 12 años. Bueno, ahí llamaron a mi hermano que vive en Punta Colorada, empezó a llegar gente a socorrernos, mucha gente, estamos agradecidas a todos los que nos asistieron»
«La ambulancia demoró un montón, un montón, habían solamente dos ambulancias… por lo que decía la gente, escuché que iban 25, 30 minutos y no había llegado nadie todavía. Primero llegó Subprefectura, después Cardiomóvil, no tenían dos tablas para subirnos, pero llegaron los Bomberos, y me subieron a mi y me dejaron en la vereda, mientras la ambulancia llevaba a «Vicky» a Mautone Piriápolis. Yo me quedé con la gente de Prefectura, que pusieron la camioneta adelante para taparme y con mi hermano y después vino Cardiomóvil y me llevó a Mautone y después trasladaron a mi amiga también a Mautone Maldonado. Pasaron unas 7 u 8 horas y nos derivaron a Montevideo. «Vicky» al sanatorio Americano y yo al Hospital Británico» relató la mujer.
«Las dos fuimos sometidas a operaciones de urgencia. A Victoria la operaron de tres vértebras lumbares, una de las cuales, la L2, la tenía estallada, y eso obviamente comprometía su sistema medular. Tiene también quebrado un omóplato y la clavícula. Felizmente ya está en sala, fuera de peligro»
«Yo tengo 5 costillas quebradas, tengo el esternón quebrado aún, que es la operación que todavía me queda, y tenía tres vértebras dorsales con un elongamiento en un nervio que tenían que estabilizarla, porque también corría riesgo medular. Además tengo líquido en los pulmones. Voy a tener una recuperación de al menos 5 meses. En este momento estoy en CTI del hospital Británico. La verdad, la sacamos regalada. Yo por varios motivos, por estar viva y porque mis hijas no me vieran morir que fue lo que mas pensé en el momento de la caída» manifestó Magdalena.
«Obviamente, queremos iniciar acciones legales. Nuestros padres están ya hablando con los abogados y preparando la demanda. No lo vamos a dejar pasar. Tenemos las maderas, tenemos las fotos del lugar. Midieron la altura desde el piso hasta el muro y hay 3,5 metros, a eso hay que sumarle mi altura, o sea,son mas de 4 metros seguro. Al otro día, mi hermano y mi cuñada, fueron al lugar a sacar fotos del lugar y encontraron la baranda partida y la llevaron como evidencia para el juicio, para mostrar en el estado en el que estaban. Lo que está mal acá, no es que yo me haya sacado una foto, el problema es que no hay mantenimiento ninguno, es un peligro. Yo hace casi 40 años que voy a Piriápolis, y apoyarse en las barandas, mirar para abajo, lo hace todo el mundo, lo hacen mis hijas, lo hacen todos» comentó.
«Sabemos que no es la primera vez que pasa. Nos pasó a nosotros, le puede pasar a cualquiera, pudo haberle pasado a mis hijas si les pedía que se apoyarán ahí para sacarle una foto. Es muy grave. Además del daño físico, está el daño psicológico que nos ocasiona esto, tengo dos hijas, voy a tener que estar internada dos o tres semanas acá, soy Visitadora Médica, no voy a poder trabajar durante varios meses. Es todo un drama» enfatizó Magdalena.
«Lo que queremos es que las cosas tengan el mantenimiento que corresponde. La foto de Piriápolis es esa, los muritos de la rambla, es el atractivo turístico. Que una madera se haya roto en cuestión de dos segundos, no tenía el mas mínimo mantenimiento. Que pongan carteles cada tres o cuatros toquitos «no apoyarse en las barandas» «peligro de derrumbe», lo que sea, pero adviertan a la gente que hay peligro. Tengo 40 años, soy una profesional universitaria, no soy una boluda que se saca una selfie cada dos minutos, no es mi estilo, fui a sacarme una foto y me caí. Piriápolis es un balneario turístico y no tiene seguridad para los turistas» sentenció la mujer que resultó politraumaizada.
Fotos gentileza Magdalena Arnelli
















