En su tradicional encuentro semanal, la institución rotaria reconoció el permanente apoyo y la difusión brindada por nuestro medio, al tiempo que recordó la trayectoria de su fundador y director en una jornada cargada de memoria y respeto.
En el marco de las celebraciones por el Día del Periodista y del Trabajador de los Medios de Comunicación en todos sus ámbitos —conmemorado el pasado 23 de octubre—, el Rotary Club Piriápolis llevó adelante este miércoles 28 de octubre una reunión especial en las instalaciones del restaurante La Goleta, con el propósito de poner en valor la labor informativa local y el rol social de la prensa.
La velada comenzó con un respetuoso y sentido minuto de silencio en homenaje a la memoria de Gerardo Debali, fundador y director de Semanario La Prensa, recordándolo por su incansable vocación, su cercanía con la gente y su huella imborrable en el periodismo de Piriápolis y de toda la región.
El encuentro contó además con la presencia del chef y empresario piriapolense Manuel Reyna, a cargo de la elaboración de la paella de la noche. Reyna, quien recientemente compartió junto a Gerardo el viaje y la cobertura especial del World Paella Day en Valencia, transmitió su sentido mensaje de apoyo y cercanía a la familia en un clima cargado de afecto y compañerismo.
Posteriormente, la institución rotaria hizo entrega de una placa conmemorativa a sus hijos, Emiliano y Diego Debali, en reconocimiento al constante respaldo brindado por el medio en la difusión de las actividades comunitarias y de servicio que lleva adelante el club. Desde la entidad destacaron con gratitud a quienes día a día dan voz a Piriápolis, mantienen informada a la población y contribuyen al desarrollo social del balneario.
Para la familia Debali Escoz y el equipo de Semanario La Prensa, este gesto del Rotary Club Piriápolis representa una caricia al alma en un momento difícil y un inmenso motivo de orgullo. Recibir esta distinción en memoria de Gerardo y en representación de nuestro medio reafirma el compromiso de honrar su legado cada día. Aunque sabemos que su impronta, su estilo y su forma de estar presente en cada rincón son irrepetibles, asumimos la responsabilidad de seguir adelante con la misma pasión, entrega y honestidad con la que él nos enseñó a transitar este camino.











