En el marco de los 60 años de la CNT, la central sindical marchó por el centro montevideano exigiendo una reforma laboral para reducir las horas de trabajo, mayor justicia tributaria y el traspaso de la gestión de los fondos previsionales hacia un sistema exclusivamente público y sin fines de lucro.
El PIT-CNT llevó a cabo este martes un nuevo paro general parcial con movilización por el centro de Montevideo, en una jornada que combinó la conmemoración por los 60 años de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT) con una plataforma de firmes reclamos hacia el Poder Ejecutivo. La medida, que significó el cuarto paro desde la asunción del presidente Yamandú Orsi, tuvo como ejes centrales la exigencia de una reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial, cambios profundos en el sistema de seguridad social y una mayor redistribución de la riqueza.
Durante el acto central, el secretario de Comunicación y Propaganda de la central, Sergio Sommaruga, remarcó la importancia de la unidad sindical y sostuvo que, seis décadas después, las banderas históricas se mantienen vigentes: «Por trabajo, salario, justicia social, derechos y libertades«. En ese sentido, envió un saludo solidario a los gremios que atraviesan conflictos activos, como los trabajadores de Canal 12, la bebida, la industria química, el transporte de carga, el Hospital Pereira Rossell y la educación.

Reducción de la jornada, salario y reforma tributaria
Uno de los planteos más enfáticos de la jornada fue la necesidad de actualizar la legislación laboral para recortar la carga horaria semanal. «Uruguay fue el primer país del mundo en conquistar las ocho horas. Pasaron más de 100 años, la productividad aumentó más de tres veces, pero seguimos trabajando hasta 48 horas semanales. Se trabaja para vivir, no se vive para trabajar«, enfatizó Sommaruga, al tiempo que rechazó que existan salarios de $28.000 mensuales que se ven absorbidos en más de un 50% por los costos de alquiler.
En materia económica y fiscal, la central obrera volvió a colocar sobre la mesa la propuesta de aplicar una sobretasa al Impuesto al Patrimonio dirigida al 1% más rico de la población con el fin de financiar políticas contra la pobreza infantil. Asimismo, el dirigente instó a combatir la evasión, revisar las exoneraciones fiscales al gran capital y reclamó un sistema con mayor justicia tributaria, criticando además un eventual avance en el Tratado Transpacífico si este compromete el sistema de compras públicas o la soberanía de las empresas estatales.
Negociación colectiva y el rol de las AFAP
Por su parte, el secretario general de AEBU, Martín Ford, centró sus palabras en el marco del Diálogo Social sobre la seguridad social. Ford defendió un modelo solidario e intergeneracional y ratificó la postura del movimiento de desvincular a las AFAP de la administración lucrativa de los fondos de ahorro individual para que pasen a un ámbito público, un reclamo que contrapone con la postura mantenida por el Gobierno.
A su turno, la vicepresidenta de FANCAP, Laura Martínez, hizo hincapié en la defensa irrestricta de los Consejos de Salarios, advirtiendo que «negociar no es informar; negociar es proponer, discutir y buscar acuerdos«. Respecto a la Rendición de Cuentas, Martínez compartió la prioridad de combatir la pobreza infantil pero cuestionó el recorte de vacantes públicas para financiarlo, señalando que no se pueden potenciar políticas sociales «debilitando al Estado encargado de llevarlas adelante«, e instó a que sea el sector financiero privado —tras registrar ganancias históricas— el que realice un mayor aporte tributario.














