A pesar de no haber sumado minutos en la Copa del Mundo, el mediocampista uruguayo respaldó el proceso de Marcelo Bielsa, se mostró profundamente agradecido con el exseleccionador por haberle dado la oportunidad de debutar y le deseó lo mejor para el futuro.
El centrocampista Rodrigo Zalazar, nuevo jugador del Sporting de Portugal tras su traspaso desde el Sporting de Braga e integrante de la selección de Uruguay en el Mundial 2026, admitió este domingo en Málaga que la eliminación en la fase de grupos de la competición mundialista «fue difícil», ya que «obviamente» esperaban «muchísimo más».
El hispanouruguayo, que fue convocado por el argentino Marcelo Bielsa, ya exseleccionador de Uruguay, para la cita de Estados Unidos, Canadá y México, afirmó a los periodistas que la Celeste tiene «un gran equipo, de buenísimos jugadores que van a los mejores clubes del mundo, pero, bueno, puede pasar, es el fútbol«, dijo sobre su pobre papel en el Mundial.
Rodrigo Zalazar, de 26 años y formado en las canteras del Albacete —su ciudad natal— y del Málaga, no jugó ningún minuto en la Copa del Mundo 2026, en la que su selección empató 1-1 ante Arabia Saudí y 2-2 contra Cabo Verde, y perdió por 0-1 con España en la fase de grupos. A pesar de esto, recalcó que «ahora sólo queda trabajar para esperar el próximo Mundial y también la Copa América«.
El internacional uruguayo, hijo del exfutbolista José Luis Zalazar y hermano de Kuki (ahora en el Ceuta) y de Mauro (del Schalke 04 alemán), intenta olvidar el traspié vivido con Uruguay en el Mundial. «Ya pedimos disculpas a nuestra gente y ahora ya trabajar para estar preparados para los próximos», aseveró.
«Siempre digo que estoy muy agradecido a Bielsa, porque él fue el que me dio la oportunidad de debutar con la selección, que creo que para todo jugador es lo más grande que hay, poder representar a su país. La verdad es que estoy muy agradecido por todo lo que ha hecho por mí y siempre le desearé lo mejor«, indicó el futbolista.
Rodrigo Zalazar, siete veces internacional con Uruguay con dos goles marcados, asistió este domingo en Málaga junto a su esposa a la inauguración de un centro de pilates en el barrio de Teatinos y destacó que esta ciudad le «encanta», que su padre está muy vinculada a ella y que él y su familia tienen pensado «vivir aquí» en un futuro.
«Es una ciudad que tiene un encanto como ninguna otra; la verdad es que estamos muy felices aquí y siempre que podemos, venimos a pasar unos días«, explicó el centrocampista, quien también celebró el ascenso del Málaga a la primera división de España y se mostró «muy contento» por ello.
Semanario La Prensa / EFE
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