Ralf Rangnick elogió abiertamente el desempeño de la Celeste ante España y afirmó que ese encuentro es el espejo donde mirarse para los dieciseisavos de final. Destacó la presión alta del equipo y señaló que el único gol español llegó por un error puntual de Muslera.
El planteamiento táctico y la entrega de la selección uruguaya frente a España en este Mundial siguen dando que hablar en Europa. Ralf Rangnick, seleccionador de Austria, elogió abiertamente el desempeño de la Celeste en ese encuentro y aseguró que es el espejo donde mirarse para competir contra el combinado de Luis de la Fuente, rival de los austríacos este jueves en los dieciseisavos de final.
«No creo que tengamos que copiar nada, pero se vio que Uruguay, con un planteamiento muy valiente, logró tener cierto impacto en ese partido«, destacó el estratega en una entrevista con la televisión pública ORF. Rangnick valoró que la Celeste no se limitó a meterse atrás: «No se quedaron en un bloque bajo, sino que presionaron arriba una y otra vez, y también en el mediocampo«.
Para el entrenador austríaco, el rendimiento de los dirigidos por Marcelo Bielsa dejó en evidencia que el seleccionado español no es imbatible. «En ese partido se pudo ver que se les puede hacer daño. En ese sentido, el partido de Uruguay nos demostró que es posible competir contra un rival así«, señaló.
Además, Rangnick analizó con lupa el resultado de aquella jornada y afirmó que el 1-0 a favor de España no reflejó una superioridad clara, sino que estuvo condicionado por una jugada puntual. «Hasta ahora España no ha encajado ningún gol, ha tenido mucha posesión, pero, aun así, contra Uruguay generaron pocas ocasiones claras de gol. De hecho, el gol vino de un error del portero Fernando Muslera«, valoró.
Tomando como base la propuesta uruguaya, el técnico de Austria subrayó que la clave para frenar a los futbolistas españoles estará en la presión constante y en achicar los espacios entre líneas para neutralizar su juego técnico.
«Hay que plantarles cara durante 90, 95 o tal vez incluso 120 minutos, presionar al rival constantemente, no dejarles esos grandes espacios que lógicamente siempre buscan y, al mismo tiempo, ser valientes para ir hacia adelante cuando tengamos el balón«, resumió Rangnick, calcando la receta que la Celeste plantó en la cancha durante ese compromiso.
Semanario La Prensa / EFE
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