Tras la orden ejecutiva de Donald Trump que oficializa la salida de EE. UU. del organismo, la OMS responde a las críticas por su gestión del COVID-19. En un movimiento para proteger su imagen técnica, el organismo aclara que las restricciones y mandatos de vacunación fueron decisiones soberanas de cada país y no directrices impuestas desde Ginebra.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una respuesta oficial ante la notificación de retirada de los Estados Unidos de América. El organismo lamentó la decisión, advirtiendo que esta medida deja tanto a la potencia norteamericana como al resto del mundo en una situación «menos segura».
El decreto de EE. UU.: Los motivos de la ruptura
La administración estadounidense, mediante una orden ejecutiva firmada el 20 de enero de 2025, justificó su salida basándose en lo que considera fallos estructurales y políticos del organismo. Los puntos centrales del documento de retirada incluyen:
- Gestión de la pandemia: EE. UU. sostiene que hubo un «mal manejo de la pandemia de COVID-19 que surgió en Wuhan, China».
- Falta de reformas: El decreto menciona el fracaso de la organización para adoptar «reformas urgentemente necesarias».
- Influencia política: Se acusa a la OMS de una incapacidad para demostrar independencia frente a la «influencia política inapropiada» de ciertos Estados Miembros.
- Desigualdad financiera: El documento califica como «injustamente onerosos» los pagos exigidos a EE. UU., señalando que China, con el triple de población, contribuye casi un 90% menos que el país norteamericano.
- Cese de fondos y personal: La orden instruye pausar toda transferencia de fondos, apoyo o recursos, además de reasignar a todo el personal estadounidense que trabaja con la organización.
La defensa de la OMS: Soberanía y transparencia
Ante estos señalamientos, la OMS reivindicó su respuesta técnica frente a la crisis global. En un comunicado detallado, el organismo subrayó que siempre ha tratado de colaborar con los Estados Unidos de buena fe y con respeto a su soberanía.
Respecto a las medidas más polémicas de la pandemia, la organización fue clara:
- No hubo imposiciones: La OMS enfatizó que, si bien recomendó el uso de mascarillas y vacunas, en ningún momento recomendó imponer la obligatoriedad de estas ni de los confinamientos.
- Responsabilidad de los Estados: El organismo puntualizó que su rol fue asesorar, pero «las decisiones las tomaron los gobiernos soberanos» en interés de su población.
- Alerta temprana: Recordaron que activaron su sistema de gestión de incidentes el 31 de diciembre de 2019, alertando al mundo mediante canales oficiales mucho antes de que se registraran víctimas mortales fuera de China.
Impacto y negociaciones interrumpidas
La decisión de EE. UU. implica también el cese de su participación en las negociaciones del Acuerdo de la OMS sobre Pandemias y las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional. La OMS, por su parte, señaló que estas cuestiones serán examinadas por su Consejo Ejecutivo el 2 de febrero y en la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2026.
A pesar de perder a su mayor contribuyente histórico, la organización reafirmó su compromiso de seguir trabajando con todos los países para alcanzar el grado máximo de salud como un derecho fundamental, «sin temor ni favoritismos».








