La Escuela Nº 37 «Francisco Piria» de barrio Pueblo Obrero en Piriápolis, acusa graves problemas edilicios que ponen en riesgo la salud e integridad física de mas de 200 niños, docentes y personal no docente que recibe la escuela diariamente. Paredes rajadas, techos rotos y averiados, humedades, filtraciones, son solo algunos de los problemas estructurales que presenta el edificio, además de una instalación eléctrica deficiente, que supone un alto riesgo de siniestros.
Semanario La Prensa pudo saber que las autoridades de Primaria están al tanto de esta situación pero hasta hoy nada indica que se tomen las acciones necesarias para solucionar el problema. Arquitectos de Primaria han llegado a la escuela para hacer relevamiento fotográfico pero todo ha quedado en fotos.
Pudimos saber igualmente que alcalde y concejales de Piriápolis están enterados de la situación y podría ser precisamente el concejo que en forma rápida y urgente gestione ante las autoridades correspondientes una pronta solución ya que resulta inexplicable como el edificio se encuentra habilitado para recibir diariamente a más de 230 alumnos.
Situaciones similares se suscitaron tiempo atrás con la Escuela 45 «Dr. Alfonso Lamas» de Playa Verde, que fue totalmente reconstruida, y con la Escuela Nº 52 «Elena Marroche de Mussio» de Piriápolis, donde fue reacondicionada, terminando con el eterno problema de los murciélagos. Igualmente hay que decir, que a pocos meses de concluidas las obras, ambas escuelas ya presentan deterioros y fallas producto de trabajos mediocres que habría que revisar. No obstante, los problemas grandes fueron subsanados.
No podemos asegurarlo, pero salta a la vista que el edificio donde funciona la Escuela 37 no debiera estar habilitado por Bomberos en las condiciones que se encuentra.
Profundas grietas en paredes del interior y exterior del edificio, techos averiados, agujereados, con problemas de filtraciones y humedades. Los días de lluvia se inunda. La instalación eléctrica denota un peligro inminente de siniestros, incendio o descargas eléctricas. Sin ir mas lejos, este viernes un grupo juvenil de Piriápolis realizó una actividad artística en la escuela, conectaron dos parlantes pequeños a un toma corriente y saltó una llave térmica, lo que demuestra la precariedad de la instalación.
Concurren a la Escuela 37 «Francisco Piria» mas de 230 alumnos, mayormente pertenecientes a familias humildes y trabajadoras, algunos de ellos de contexto social crítico.
Feliz y milagrosamente no ha pasado nada grave. Pero no hay porque esperar a que pase para iniciar las obras de remodelación que urgen en el edificio.
La enseñanza está convulsionada en el país por la situación conflictiva de público conocimiento, pero esto no debe ser excusa para que las autoridades de la educación, sea ANEP – CEIP , CODICEN, dejen de lado estos temas inherentes a sus quehaceres que ponen en riesgo la salud e integridad física de nuestros niños.
Gerardo Debali – semanario La Prensa
Publicado domingo 30 de agosto de 2015 hora 17:34
Instalación eléctrica deficiente y exterior, problemas de humedades, filtraciones, grietas en paredes, techos averiados y agujereados. Cuando llueve hay salones que se inundan. Todo documentado en las siguientes imágenes.



















