Walter Marrero, piriapolense, hoy radicado en Punta del Este, es uno de los históricos de Ateneo. Desde niño estuvo vinculado al club, como jugador en Primera División fue varias veces Campeón Departamental y Bi campeón del Este, asumió como Técnico del club y dirigió hasta 1981. Ante la crisis institucional que vive hoy el club provocada por un juicio de desalojo, Marrero fue entrevistado por semanario La Prensa donde nos cuenta algunas anécdotas de aquellas épocas, afirmando que Ateneo, a través de la historia, siempre ha sido un club perseguido.
Sobre la situación que atraviesa hoy Ateneo respecto a un juicio de desalojo iniciado por la Oficina Nacional de Catastro (propietaria del predio donde funciona el club) que motivó la renuncia de su presidente el Dr. Jorge Schusman, dijo que «espera que la cantidad de referentes del gobierno que saben de la historia del Ateneo y que sus padres lo construyeron, se pongan la camiseta» y que «Catastro busque el dinero que quiere en otros lados»
Sobre la renuncia de Schusman, señaló: «Espero que no se acepte la renuncia de Jorge, un hombre que ha trabajado mucho por la institución»
Marrero reflexiona y se pregunta ¿No se por qué? Pero a través de la historia, el Ateneo siempre ha sido un club perseguido.
Y comienza a contarnos lo que le tocó vivir allá por el año ’75 en plena dictadura militar…
«… Se nos había volado el techo y habíamos conseguido un préstamo y una ayuda grande del gobierno militar para la construcción, pero una denuncia de alguien de Piriápolis hacia un militar consiguió que no se nos diera el préstamo alegando que aquella institución era una «cueva de tupamaros», cosa que era mentiras porque habíamos de todo.
Así quedó, en la nada dice Marrero, sabiendo esos militares que el Ateneo siempre fue un equipo de toda la comunidad, de todo Piriápolis, donde nunca importaron las ideas políticas, ni la religión, solo el deporte y los deportistas como tales.
Ahora con asombro veo que sucede algo similar teniendo un gobierno socialista. Se nos quiera cerrar el Ateneo que es una fuente inagotable de jóvenes que se dedican al deporte y se alejan de las drogas.
Qué paradoja tan grande, un gobierno militar y ahora uno socialista ensañados con el Ateneo. Durante la dictadura nadie nos dio nada y ahora con el gobierno del Frente Amplio se nos quiere sacar el estadio que se hizo a pulmón… Es de no creer! exclama Marrero.
El «Tola» Invernizzi y su esposa Milka, padres de quien es hoy alcalde de Piriápolis, fueron de los principales constructores del gimnasio junto con Policho Sosa y todos nosotros, recuerdo también al Tito Gallardo, el escribano Bonet, Pedro Castro, Omar Berruti, el «bocha» Ramírez, después vinieron Scalone, los Rivero y varios mas que ahora no me vienen sus nombres a la memoria.
Walter Marrero y su gloriosa trayectoria en el club Ateneo
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