
A esta hora es escaso el pescado que queda en los puestos del pesquero Stella Marys Punta Fría. Piriápolis, colmado de turistas por el fin de semana largo de la Semana de Turismo, vivió un Viernes Santo a puro pescado y productos del mar. Como siempre sucede en esta fecha, los cristianos optan masivamente por consumir carnes blancas.
Mas allá de creencias, ya es una tradición uruguaya comer pescado cada Viernes Santo, evitando así las carnes rojas que prohíben algunas religiones, entre ellas, la católica, en esta fecha.
Semanario La Prensa visitó el pesquero Stella Marys de Punta Fría, donde pescadores y puesteros se mostraron muy conformes con la venta del día, asegurando que los clientes arrasaron con el pescado.
Pescadilla fue lo que mas se vendió, todo la oferta de filetes se agotó, lenguado, brótola lo poquito que había, pejerrey, cazón y la siempre buscada corvina, cuyos ejemplares quedan muy pocos.
Pero no solo el pescado crudo se vendió muy bien en esta jornada, sino también los productos elaborados, como buñuelos de algas, miniaturas y empanadas de pescado, rabas, etc. Ornella, una de las puesteras del pesquero, no tuvo respiro: «Desde las 9 de la mañana que no he podido moverme de acá» señaló con visibles señas de agotamiento, pero feliz por la excelente venta y la respuesta de la gente. Su especialidad, los buñuelos de algas, no paran de pedirse.
En líneas generales la presenta zafra de los pescadores en Semana de Turismo fue notoriamente mejor a la del año pasado. Los turistas llenaron el balneario convocados por las bellezas naturales de Piriápolis, pero siguiendo además un sol radiante que calienta el otoño como si fuera verano. Todos haciendo playa, tomando sol y bañandose en el mar como cualquier día enero.
Gerardo Debali – Semanario La Prensa
Publicado viernes 3 de abril de 2015 hora 16:00
Fotos: Semanario La Prensa











