Felipe, el lobo marino habitué del puerto de Piriápolis, tiene una fija clavada en el cuello y su vida está en peligro. El equipo de SOS Rescate de Fauna Marina, encabezado por su titular, Richard Tesore, buscan la forma de intervenir al animal para quitarle la fija y salvarle la vida.
Semanario La Prensa habló con Richard Tesore (foto), titular de SOS Rescate de Fauna Marina con base en Punta Colorada, que con el equipo voluntario de la ONG, integrado por las doctoras en veterinaria Alicia Gogluska y la española Teresa Gomeztejedor, junto a la cuidadora de animales marinos, Paula Jardin de Brasil, están trabajando en el caso.
«Felipe, es el lobo marino habitué del puerto de Piriápolis, que es deleite de la gente cuando se pone a tomar sol en la rampa del puerto» señaló Tesore, explicando que se trata de un animal que supera ampliamente los 250 Kg., y tiene una fija (arte de pesca tridente), clavada en el cuello. Estamos viendo que operativa podemos implementar para quitársela» decía Tesore que fue alertado de la situación por el entrenador náutico, Prof. Nestor Trnka.
«Evidentemente la fija llegó ahí en forma intencional. Todos sabemos que los animales generan algún tipo de problemática, muchas veces por un tema de espacio y convivencia, pero me parece un poco salvaje esta agonía tan terrible que está padeciendo el animal»
«Por suerte fue reciente, todavía no se ve infección, pero con el paso del tiempo, si no logramos quitarle la fija, con el tamaño del animal, se va a complicar» subrayó Tesore.
«Esto no es como las películas, que uno tira un dardo, se anestesia y se seda el animal para poder actuar. El peligro de sedarlo es que puede irse al agua y ahogarse. Entonces hay que ver como se maneja la situación en estas condiciones, ya que Felipe todavía está con mucha vitalidad y muy fuerte» sostuvo el titular de SOS.
«Primero estamos evaluando y planteado teorías a ver que se puede hacer. De la teoría al hecho, hay que improvisar y analizar varias cosas. La idea es dejarlo un poco tranquilo para que tome confianza y se acerque, porque en este momento está en el agua. Lo importante es tratar de no atosigarlo porque sino se va a ir. Este es su lugar, pero en la situación que está, si se lo atosiga demasiado puede marcharse»
«Pensamos en un gancho o algo similar para que cuando Felipe se acerque a la rampa retenerlo y poder manipular para sacarle la fija. Pero, como digo, es un animal con mucho poder, tampoco es que nos podamos acercar demasiado» explicó el protector de la fauna marina.
Consultado si el animal corre riesgo de vida, Tesore consideró que sí, que con el correr de los días se va a complicar porque no va a poder ni comer y está siempre latente el riesgo de infección»
Destacó que rodeando a Felipe, se observa un grupo de lobos tratando de ayudarlo. Hay 5 o 6 ejemplares mas que están acompañándolo» indicó Tesore.
Fotos superiores gentileza Teresa Gomeztejedor

Fotos inferiores y video gentileza Nestor Trnka.








