Alumnos de los primeros años del Liceo de Piriápolis llevan adelante el proyecto de huerta y jardín «Nosotros también podemos». Los estudiantes brindaron a semanario La Prensa detalles del proyecto, señalando como principales objetivos la construcción de un invernáculo y el mejoramiento del jardín del liceo mediante reciclaje de neumáticos. Ambas propuestas ya están en marcha.-
Orientados por la profesora de ECA, Soledad Machado, con el apoyo de otros docentes y la dirección del liceo, los alumnos visitaron recientemente la Escuela Arrayanes, viviendo una enriquecedora experiencia donde adquirieron conocimientos que después aplicaron al proyecto.
Nahuel, Jesús, Ignacio, Alejandro, Pablo, Emiliano, Esteban, Franco, alumnos de primer año, señalaron que en la escuela Arrayanes conocieron dos tipos de invernáculos, uno llamado microtúnel y el otro, un invernáculo propiamente dicho con techo a dos aguas. Durante la recorrida, los estudiantes agrarios de Arrayanes les enseñaron como construir una huerta y las distintas formas de cultivo que se utilizan.
Los chicos ya construyen un invernáculo en el fondo del liceo, contando con el apoyo de los estudiantes de Arrayanes, que en un gesto destacable, devolvieron la visita acercándose al liceo para donar la madera, nylon y otros elementos necesarios para montar la huerta supervisando, además, la tarea de los alumnos. La visita se repite cada lunes, acotó la «profe» Soledad, agradeciendo el compromiso de los estudiantes de Arrayanes.
Por otra parte, los alumnos señalaron que están abocados al reacondicionamiento del jardín del liceo de Piriápolis, para lo cual llevan adelante obras de jardinería y reciclan neumáticos que utilizan como macetas. Todos los alumnos colaboran en la tarea de pintar y decorar las cubiertas. Además, fueron los propios alumnos quienes donaron las plantas, carpieron y plantaron.
La docente explicó que en el proyecto «participan los siete grupos de primer año del Liceo de Piriápolis, tratando de alguna forma de involucrar a todos los estudiantes, para que el mensaje y la concientización llegue a todo el liceo. A modo de ejemplo, pedimos a los alumnos de 6º año Artístico, su colaboración pintando el muro en la zona de la huerta (foto sup.), sostuvo la docente.
Proyecto «Nosotros también podemos»
La profesora de ECA, Soledad Machado (foto), profundizó sobre la misión, visión y objetivos del proyecto, no sin antes destacar el apoyo de la dirección del Liceo para concretar la propuesta y la total confianza y libertad brindada para trabajar y convocar colaboradores como son los profesores Adriana y Gonzalo del Polo Educativo Tecnológico Arrayanes junto con sus estudiantes, otros docentes del liceo que trabajan con el grupo como Lurdes (biología), Adriana (laboratorio), Mónica (ECA), Federico y Alejandro (Expresión visual y plástica) y los grupos de bachillerato que trabajarán con la pintada del muro.
¿Cómo surge el proyecto?
El proyecto surge en la asignatura de Espacio Curricular Abierto, con los grupos de primer año de Ciclo Básico, a partir de las consignas propuestas con motivo del “Día mundial del Medio Ambiente” y pensando en la reutilización y reciclaje de elementos que podemos tener en nuestros hogares.
Nos hemos propuesto para este año 2016 en coordinación con la docente encargada del laboratorio de ciencias, la construcción de un invernadero que nos permita cosechar nuestros propios vegetales. Además de la quinta nos proponemos realizar un jardín reciclando neumáticos.
¿Qué los impulsó a realizar este proyecto con los chicos de primer año?
Los chicos están muchas horas dentro de una institución donde deben obedecer normas, cumplir horarios, realizar tares, limitarse en su imaginación y sus deseos. Pero creemos que es necesario que también fluya la alegría, es necesaria la conexión con la naturaleza, la recreación en un espacio verde y no solo en una cancha de cemento, es necesario ver color y sentir aromas.
El hecho de realizar este proyecto con estudiantes de primer año también me parece valioso, porque si bien no conocemos mucho sobre el tema, es algo que pueden ellos mismos hacer perdurar en el tiempo. Si ellos le dan vida a ese espacio, ellos mismos se van a encargar de cuidarlo los seis años siguientes, e irán dejando huellas para que las próximas generaciones sigan sus pasos.
En cuánto a lo objetivos, Machado enumeró seis:
– Alimentar el interés que han mostrado algunos estudiantes por la plantación, ya que muchos en algún momento han hecho quinta y se sintieron muy motivados con la propuesta. Por otro lado, muchos estudiantes que académicamente no están obteniendo buenos resultados y que además presentan problemas de conducta, han logrado involucrarse, sentirse parte, sentirse útiles al enseñar sus conocimientos a otros compañeros. Este último aspecto es fundamental, ya que uno de mis objetivos como docente es orientar a los estudiantes a que sean felices con lo que hacen, y demostrar que todos somos buenos para algo.
– Aprender sobre bioconstrucción y huertas orgánicas. No solo se aprende a plantar de manera responsable, sino que se le da valor al esfuerzo que implica trabajar la tierra, y la recompensa la ven en la primera hoja verde que asoma. Consumir lo que nosotros mismos, con muestras manos hemos sembrado. Es un mensaje que se lleva a los hogares y que podría cambiar los hábitos alimenticios de la población. Sin duda es un objetivo muy ambicioso, pero que se busca por lo menos dar a conocer a los estudiantes y a las familias que también se han invitado a trabajar en este proyecto.
– Concientizar sobre la importancia del cuidado del medio, la utilización responsable del agua, el reciclado y la reutilización de los residuos. Es sabida la situación crítica de nuestro planeta por el uso no responsable que estamos haciendo de los recursos naturales. Es además preocupante la producción de basura que estamos generando a diario en todo el planeta, con consecuencias tanto para nuestro aire como para nuestro suelo y agua. Este es un objetivo transversal, que atraviesa no solo el proyecto “Nosotros también podemos” sino todo el curso.
– El cuidado y el respeto por nuestro propio medio. Hablamos específicamente del espacio liceal. Se está trabajando en la recuperación de un espacio de esparcimiento para los chicos. No solo con la concreción de la huerta sino también con el acondicionamiento del espacio pintando las paredes con motivos naturales y sembrando flores que alegren el entorno. En el mismo sentido se coordina actividad con docentes de expresión visual y plástica para incorporar los chicos de clases más alta con el pintado del muro lindero a este espacio (Pared del gimnasio). Esto es acompañado con un arduo trabajo de concientización de los chicos con respecto a los residuos que ellos producen y tiran dentro de la institución.
– Fomentar el trabajo en equipo, no solo intrageneracional, sino también intergeneracional, con padres, vecinos, abuelos, amigos, que quieran sumarse al proyecto brindando ayuda, conocimientos o materiales para reciclar y construir. Nos parece de suma importancia que los chicos pueda compartir esta experiencia con sus padres y allegados.
– Reforzar los lazos, trabajar la tolerancia y el respeto hacia nuestros pares y el medio.
Creo que el trabajo en equipo con una meta en común contribuye a este objetivo. El hecho de intercambiar conocimientos, de permitir y aceptar la palabra del otro, llegar a acuerdos para realizar la tarea, decidir, opinar, debatir, mantener una convivencia amigable con el medio, aprender con el otro, son todos aspectos que contribuyen a la formación de un ciudadano crítico y responsable.
¿Cómo lo van a lograr?
Sin duda es una tares que requiere de mucho esfuerzo y dedicación. Contamos para lo mismo con un equipo de docentes que han mostrado interés en participar del proyecto, familiares que ya están haciendo notar su presencia con plantas, cubiertas y apoyo en cuanto a conocimiento y trabajo. Los chicos se han mostrado dispuestos a comprar herramientas de forma grupal para trabajar o traer de sus casas, y están ansiosos por empezar a construir y plantar. Y además recibimos el apoyo de quienes realmente saben del tema que son los chicos y docentes de Arrayanes a quienes visitamos para con una delegación de 20 estudiantes para conocer y aprender.
Es un trabajo que ya comenzó… sentenció Soledad Machado, docente coordinadora del proyecto.
Gerardo Debali – semanario La Prensa
Publicado miércoles 31 de agosto de 2016 hora 00:50
Fotos semanario La Prensa y Soledad Machado.
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