Una bebé falleció por muerte súbita en Pan de Azúcar. El hecho ocurrió en la tarde de este domingo, 19 de julio de 2020. Nacida de un parto gemelar, la niña de tres meses de edad, había sido alimentada y dormía la siesta cuando fue hallada sin vida por la madre. Fue trasladada de inmediato al Centro Auxiliar Pan de Azúcar, donde a pesar de los intentos, ya nada se pudo hacer, constatándose su fallecimiento. Autoridades de la Salud activaron un equipo multidisciplinario para brindar apoyo y contención a la madre ante el devastador hecho. Pudo saber diario La Prensa que hace tres meses, la joven mamá había dado a luz a dos niñas gemelas. El síndrome de muerte súbita del lactante es la muerte sin causa aparente, que por lo general, sucede durante el sueño de un bebé aparentemente saludable, menor de un año de edad. A veces este trastorno se conoce como «muerte de cuna» porque, generalmente los lactantes mueren en sus cunas.
La Sociedad Uruguaya de Pediatría publicó un artículo relacionado al tema tras la muerte de una niña de 12 años en una escuela de Montevideo, brindando algunos comentarios sobre la muerte súbita en niños y jóvenes, un evento tan impactante como devastador. «La muerte súbita consiste en el fallecimiento repentino e inesperado de una persona que aparentemente se encontraba sana.
En más del 80% de los casos, la causa de esa muerte es de origen cardiovascular, y este evento puede producirse a cualquier edad, siendo mucho menos frecuente en los niños que en los adultos. Además, puede o no estar relacionada con la actividad física o deportiva. El control médico de niños y adolescentes se presenta como una herramienta de indudable valor para la salud integral de esa población y resulta fundamental para el acompañamiento de las familias.
En tal instancia, se realizan acciones de prevención y promoción de salud, se evalúa la alimentación, el crecimiento, el desarrollo y se puede detectar en forma precoz cualquier alteración, de modo de activar su abordaje oportuno» «Al realizar el control, el médico debe firmar la Constancia de aptitud física, certificando que el niño o adolescente se encuentra apto para realizar actividades físicas (actividades deportivas curriculares y extracurriculares no federadas) y recreativas.
De todas maneras, las alteraciones que llevan a la muerte súbita excepcionalmente pueden detectarse en la consulta médica, a pesar de un correcto y adecuado control clínico» «En ese marco, la Sociedad Uruguaya de Pediatría, en conjunto con otros actores involucrados, continúa trabajando en la elaboración de protocolos que permitan profundizar el estudio cardiovascular en aquellos niños y jóvenes que realizan deportes intensos o de competición, aspecto que resultaría de gran relevancia para el monitoreo, diagnóstico y tratamiento de esta población»
Fuente Sociedad Uruguaya de Pediatría









