Turismo: fin de semana récord en Argentina alimenta expectativas en Punta del Este y Piriápolis. El fin de semana largo del 20 al 24 de noviembre se convirtió en el más exitoso de la historia reciente del turismo argentino, marcando un punto de inflexión que promete una temporada estival con fuerte impacto en destinos uruguayos como Punta del Este y Piriápolis.
Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), más de 1.694.000 turistas se movilizaron por el país, un 21% más que en el mismo feriado de 2024, favorecidos por el clima templado, una agenda activa y el formato extendido de cuatro días.
Destinos tradicionales como Mar del Plata, Pinamar, Cariló y Tandil alcanzaron entre 94% y 100% de ocupación, con playas, hoteles y servicios colmados. Solo Mar del Plata recibió 38% más turistas que en 2024, 50% más que en 2022 y 25% más que en 2021, consolidando un récord histórico de visitantes.
El fenómeno se replicó en Iguazú, Córdoba, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Bariloche, donde las reservas oscilaron entre el 80% y el 95%, reflejando una recuperación sostenida del sector turístico.
Clima de confianza y proyección regional
Para operadores turísticos y autoridades del sector, este repunte responde a un nuevo clima de estabilidad económica y política que genera confianza en el consumidor argentino, incentivando el turismo interno y proyectando una fuerte afluencia hacia destinos internacionales cercanos, especialmente en Uruguay.
La cercanía geográfica, la calidad de servicios y la tradición de veraneo en la costa este uruguaya posicionan a Punta del Este y Piriápolis como receptores naturales de este flujo turístico. Se espera que la temporada 2025–2026 sea una de las más concurridas de los últimos años, con impacto positivo en hotelería, gastronomía, comercio y servicios locales.
Expectativas en Uruguay
Empresarios del rubro turístico en Maldonado ya reportan aumento en consultas y reservas anticipadas, especialmente desde Buenos Aires y Córdoba. La conectividad terrestre y marítima, sumada a la estabilidad cambiaria y la oferta cultural y recreativa de la región, refuerzan el atractivo de la costa uruguaya como destino preferido para el verano.
La tendencia marca un renovado vínculo turístico entre Argentina y Uruguay, con beneficios directos para las economías locales y una oportunidad para consolidar estrategias binacionales de promoción y desarrollo turístico.











