
Todos por Pamela! Recaudan fondos para joven con cáncer cerebral que debe ser intervenida en Brasil. Pamela Rojas tiene 25 años de edad y fue diagnosticada con cáncer cerebral (tumor maligno grado 4.) y ante las escasas alternativas que ofrece nuestro país en temas oncológicos, las esperanzas de vida son mayores en el exterior. Pamela será intervenida en San Pablo, Brasil y necesita recaudar 50.000 dólares americanos. Para ello se abrieron varias cuentas: Abitab Nº 89792; Brou caja ahorro 001347639-00001; Itau caja ahorro 1129369 (Pereyra Condon Hernan), las donaciones directas se coordinan con el novio de Pamela, Hernán Pereriya al Cel: 095029614. Por otra parte, se vienen llevando a cabo distintos eventos de recaudación. Este domingo en Maldonado se lleva a cabo una feria americana y el próximo domingo se realizará un Te Bingo en el hotel Punta del Este Resort (ex Mantra), ver detalles en el afiche.
Hernán Pereyra, el novio de Pamela, contó en las redes sociales la tremenda y triste historia de como, después de dos diagnósticos errados por parte de los médicos, algo que a esta altura ya es una costumbre, finalmente Pamela Rojas pudo saber con certeza la enfermedad que tenía y de los escenarios fue el peor. Después que la trataron por «estrés», después que le dijeron que tenía «depresión», finalmente una operación urgente develó lo que padecía: Tumor maligno grado 4.
Esta es la historia de Pamela Rojas, quien necesita de nuestra ayuda en formar urgente, contando por su novio que se compartió mas de 75.000 veces en la red social Facebook:
Me llamo Hernán, aunque en estos días al menos en las redes sociales me conocen como “el novio de Pamela Rojas”. Tengo la suerte de poder decir que lo soy desde enero de 2017, y la dicha de haber recibido muchísimo apoyo por lo que estamos pasando de parte de mucha gente que ni siquiera conocemos.
Hace exactamente tres meses nos mudábamos con Pame; nos fuimos a vivir juntos. La alegría con la que íbamos dándole forma a nuestro hogar se terminó pocos días después, cuando aparecieron síntomas de su enfermedad. Unas semanas antes había sufrido mareos y se descompensó, pero las charlas con los médicos no daban para alarmarse. ¿El diagnóstico de los médicos? Estrés.
Lejos de normalizarse, su estado empeoró. En medio de una clase de magisterio entró en pánico al notar que había perdido la sensibilidad en la yema de sus dedos. Esa sensación se expandió por su mano hasta tomar todo un brazo. ¿El diagnóstico? Depresión.
Los medicamentos no tenían efecto positivo. Sabíamos que había algo más, pero sin saber cuán grave sería. Después de mucho insistir, y a veces hasta haciéndolo de forma poco cordial con tal de recibir la atención necesaria, nos enteramos que tenía un tumor en el cerebro, por lo cual fue operada de inmediato. A esa altura habían pasado casi dos meses del primer desmayo. Tres semanas después de la operación, el diagnóstico fue el peor; tumor maligno grado 4.
Hoy mientras Pame preparaba sus cosas para viajar a Brasil (único lugar donde nos dan esperanzas para que se salve), leí la triste historia de Hugo, quien falleció un mes antes de que el fondo nacional de recursos aprobara la financiación del medicamento que podía salvarle la vida. Sí; cuando el pedido desesperado por vivir pasó todos los peajes burocráticos posibles, ya era tarde. Y por lo que tengo entendido, no fue el primero.
Entre la inoperancia de la oncóloga que estaba tratando a Pamela y la desesperante lentitud del fondo nacional de recursos no nos quedó otra opción que buscar afuera lo que nuestro país no puede darnos. Somos rehenes de un sistema que, ante situaciones de este tipo, demora un diagnóstico preciso y termina obligando a la gente a hipotecar sus bienes y a pedir préstamos para irse al extranjero con un único fin; curarse y vivir.
Las personas comunes y corrientes como nosotros, que no tenemos cuentas bancarias en el exterior ni acceso a los últimos avances en materia de salud, no podemos hacer nada contra este sistema. Lo que sí podemos hacer es ayudar a otras personas comunes y corrientes a mantener la ilusión.
Por eso les pedimos a todos que nos ayuden como puedan; con una oración para Pamela, difundiendo la carta para hacernos oír con la esperanza de que no haya más víctimas de este sistema perverso y burocrático, o depositando lo que puedan para ayudarnos a financiar este costoso pero indispensable tratamiento en San Pablo.
Muchas gracias a todos!
Hernán
Abitab 89792
Brou caja ahorro 001347639-00001
Itau caja ahorro 1129369 (Pereyra Condon Hernan)
Cel: 095029614












