Asunción.- Siete policías y 10 campesinos murieron, mientras que 27 agentes resultaron heridos en una balacera registrada el viernes durante el intento de desalojo de unos 150 campesinos que invadían una reserva forestal, hecho que derivó en la dimisión del Ministro del Interior y del Jefe de la Policía Nacional.
Tras unas ocho horas de refriega, los campesinos se dispersaron al interior de la selva y los policías tomaron el control de la reserva, según informó Gregorio Almada, viceministro de Seguridad, del ministerio del Interior, informó AP.
El ministro del Interior Carlos Filizzola informó la noche del viernes: «no renuncié, puse a disposición del presidente (Fernando) Lugo mi cargo y él aceptó. Lo mismo hizo el comandante de la Policía, comisario Paulino Rojas».
El Presidente no explicó por qué aceptó el alejamiento de sus colaboradores pero horas antes, cuando comenzaba a conocerse paulatinamente el número de bajas.
La Cámara de Diputados de Paraguay resolvió anoche promover la formación de una comisión bicameral para investigar los sucesos.
El Presidente repudió los enfrentamientos y manifestó su «absoluto respaldo» al accionar de las fuerzas de seguridad. Ordenó además a las Fuerzas Armadas dar apoyó operativo la fuerza policial.







