A través de un nuevo comunicado oficial, el sindicato UNI.POL.G.R. (Unión de Policías de la Guardia Republicana) manifestó su «profunda preocupación» ante la escalada de violencia en Montevideo, denunciando que diversos barrios se han transformado en verdaderas «zonas de guerra». Según la organización, los efectivos policiales enfrentan ataques directos con fusiles y armas de alto calibre en sectores donde la violencia ya no es un hecho aislado.
El gremio hizo especial énfasis en la situación de Cerro Norte, que registra días consecutivos de extrema violencia. En este sentido, denunciaron la falta de medidas eficaces para frenar el ingreso de armamento de guerra y apuntaron contra la jerarquía policial por lo que consideran «malas decisiones, omisiones o falta de planificación», factores que ponen en riesgo la salud física y mental del personal.
Una crisis de confianza y recursos
Este nuevo reclamo no es un hecho aislado, sino que se suma a una serie de advertencias que el sindicato ha venido realizando y que hemos seguido de cerca en este medio. La tensión entre el gremio y el Ministerio del Interior ha ido en aumento en las últimas semanas, marcada por la falta de respuestas y el cuestionamiento a la idoneidad de las autoridades.
Apenas a finales de enero, UNI.POL.G.R. ya había marcado una postura tajante al solicitar la renuncia del Ministro del Interior, Carlos Negro. En aquel momento, el sindicato sostuvo que tras el siniestro de tránsito protagonizado por el jerarca, su permanencia «debilita la autoridad del mando» y genera un descrédito institucional, bajo la premisa de que quien dirige la fuerza debe dar el ejemplo.
A este conflicto ético y político se le sumó, pocos días después, una denuncia por carencias críticas en la seguridad física de los funcionarios. El sindicato solicitó información urgente por el vencimiento de miles de chalecos balísticos, advirtiendo que para este mes de febrero se estima el vencimiento de unas 5.500 unidades. Según el gremio, un policía enviado a una «zona de guerra» sin el equipamiento de protección vigente queda en una situación de vulnerabilidad extrema.
«Defender al policía es defender a la sociedad»
En su último descargo, el sindicato reafirmó la necesidad urgente de una planificación real y respaldo efectivo. Para UNI.POL.G.R., el combate al delito debe ir de la mano con la protección y dignidad del funcionario. «Sin respaldo institucional, no hay seguridad posible«, concluye el comunicado, dejando en claro que la crisis de seguridad en las calles de la capital está íntimamente ligada a la crisis de gestión y recursos que vienen denunciando sistemáticamente.
🚨 URGENTE 🚨
— SINDICATO DE LA GUARDIA REPUBLICANA (@UniPolgr) February 5, 2026
Desde UNI.POL.G.R. manifestamos nuestra profunda preocupación por los graves acontecimientos que se vienen registrando desde hace tiempo en distintos barrios de Montevideo, donde sectores enteros se han transformado en verdaderas zonas de guerra y los policías son… pic.twitter.com/JVrIhnLsT0








