
Silvana González sin pelos en la lengua: Entrevistamos a Silvana González Vigliante, candidata para Alcalde del Municipio de Piriápolis, y una de las principales referentes locales del Ing. Enrique Antía. Rodeada de importantes dirigentes políticos departamentales, busca posicionarse como una de las principales figuras que confrontarán al Frente Amplio para recuperar Piriápolis, y así poder alinear la gestión municipal con la departamental.
Si bien usted ya tenía una trayectoria política, de alguna manera, su nombre empezó a ser conocido este verano cuando la situación de «los manteros» de la rambla. ¿Es correcto?
Es así. Soy oriunda de Pan de Azúcar, pero la mayor parte de mi vida familiar y profesional ha sido Piriápolis. Y si, había dejado la política, y estaba dedicada a la actividad comercial. Todo cambió cuando la situación de los manteros este verano. Me generó un poco un sentimiento de rebelión. Fue como la gota que desbordó el vaso en mi sensación del deterioro material y hasta moral que ha tenido Piriápolis en los últimos años. Son 15 años de desidia, de falta de ganas, de interés o de cuidado en poder hacer cosas. Como que me dije: «Alguien tiene que reaccionar, estar en el Municipio, y actuar, dejando de lado frases y posturas políticamente correctas que terminan en el dejar hacer, que es el abandono, la renuncia a tratar de recuperar el balneario. Basta de llorar y victimizarse creyéndonos la Cenicienta del departamento».
«Me decía ‘la rambla del balneario fundado por Piria parecía la mezcla de un asentamiento
con una feria o un bazar de los peores países tercermundistas’”

¿Qué la rebeló con el tema de los «manteros»?
Lo viví en vivo y en directo. Los tenía enfrente al hotel que administro en la rambla. No podía creer como ese verano se masificó ese tema, pero sobre todo como algunos grupos de manteros con total impunidad se instalaban en la zona céntrica, con casos, puntuales pero que habían, de algunos que estando borrachos, se metían con la gente y con las chiquilinas. Los vecinos y los comerciantes no encontrábamos eco en el Municipio de Piriápolis, en nadie. Nadie. Es cierto que algunos veranos hubo alguna intervención, pero los «manteros» volvían. Entonces veía ese abandono, ese cruzarse de brazos que te decía que me rebeló. Me decía «La rambla del balneario fundado por Piria parecía la mezcla de un asentamiento con una feria o un bazar de los peores países tercermundistas». Se los veía con sus niños, abiertamente consumiendo drogas, durmiendo en los bancos o en la puerta de los negocios. «Esto se fue de control» me decía. Los días que llovía o hacía frío los veía durmiendo dentro de los negocios, los días de calor tirados en la playa, despertando igual después del mediodía, y la marihuana todo el día».
¿Y la solución cuál es?
No pasa por que sea yo solamente. Se trata de que hay una ideología, una visión del mundo de los responsables a nivel local que hasta de forma inconsciente los bloquea. Entonces la solución primero que nada es un cambio en las cabezas del Municipio, y que vayan en armonía con la gestión departamental y nacional. Mire. En una reunión que tuvimos con Antía este verano, recuerdo que nos dijo a los vecinos que nos movilizamos por este tema que el problema no se soluciona sin la participación de toda la comunidad, pero sobre todo es un tema de convicción de las autoridades, pero que no se pueden contradecir.
Dijo que se soluciona con respaldo judicial, pero en conjunto no sólo de la Intendencia, sino del Ministerio del Interior y del Municipio. Hay que armar una estrategia. Y el Municipio actual no interviene, no marca presencia constante con sus inspectores. Porque si hoy voy con los inspectores apoyados con personal policial, pero no confisco, y no vuelvo a intervenir para liberar los espacios públicos cuando los «manteros» vuelvan al otro día, es una señal peor que la de no intervenir directamente. Antía apoyó en el otro verano el retiro a todos los «manteros» y delimitó una zona para que pudieran vender sus productos. Sin embargo, a los dos días volvieron a instalarse y ya nadie los pudo sacar. Se corrió la bola de que aquí no pasa nada y fue el libertinaje total que vimos el último verano.
Por lo que me dice, entonces tener un municipio afín con la Intendencia es la solución…
Sinceramente, si. Mire que la Intendencia ha aportado recursos a pesar de lo que se dice, pero hay una tirantez que no ha permitido la gestión efectiva de los mismos. Yo le voy a decir lo siguiente. Yo no prometo cosas que no puedo cumplir. No me gusta venderle a la gente grandes promesas de poco más que poner un Disney acá.
“No prometo cosas que no puedo cumplir. No me gusta venderle a la gente
grandes promesas de poco más que poner un Disney acá”

Usted se refiere a promesas como las de recuperar las carreras…
Esa demagogia me rebela también. Fíjese que hace como diez años que perdimos las carreras automovilísticas, porque no se quisieron por los costos que asumía el Municipio. O sea, fueron vetadas por el Frente Amplio, y lo puedo entender. Pero ahora, a semanas de las elecciones departamentales, aparece la super idea de «La capital de la velocidad». Por favor. Antes de gestionar pistas para autos hay que pensar en la red lumínica que Piriápolis necesita, que en presupuesto no está ni cerca a lo que planean invertir en un evento de dos días, con un costo de 750 mil dólares. Las carreras no deberían dejar de ser un atractivo, y las considero, pero está claro que hay necesidades primarias a resolver antes. Todo lo que aparece en nuestro plan de gestión es lo que se ha conversado con las autoridades departamentales, es lo que hay. Pero ese «hay» es mucho para reposicionar a Piriápolis y mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos. Son números reales, basados en la charla y el estudio con la Intendencia y con la gente de Antía.
¿Por ejemplo?
Le repito. Le puedo prometer un Antel Arena, el tren eléctrico, el «Telesférico» o traer la Fórmula Uno acá. Pero no me sale mentir. Lo que prometo, porque está conversado con la gente de Antía es una recuperación de un balneario que no creció en 15 años, aún reconociendo la reforma de la rambla. Es lo que sé que se puede hacer. Bueno. Empiezo por cosas básicas, pero es lo que hace a la gestión municipal. Los fines primarios, concretos, para lo que está un Municipio. Urgente hay que acondicionar las calles y veredas. Estamos pensando en más de 100 cuadras por los números que manejamos, así como pavimentar el tramo de San Francisco en Punta Colorada creando una ciclovía, sin olvidar el tramo de la Ruta 73 entre Las Flores y Ruta 37. También la idea es mejorar los accesos a Piriápolis, así como ser firmes en los controles de velocidad.
«Antes de gestionar pistas para autos hay que pensar en la red lumínica que Piriápolis necesita, que en presupuesto no está ni cerca a lo que planean invertir en un evento de dos días, con un costo de 750 mil dólares.»
Como aporte a la seguridad, ya tenemos los números para la instalación de 1400 luminarias nuevas. Lo mismo con muchos espacios públicos y paseos, sobre todo con La Cascada. Parece vanal, pero también queremos embellecer el balneario. No sale tanto, porque hay planes para el enjardinado de la rambla y varios canteros, junto a la reposición de los tamarices. Es importante, porque vestirán mejor al balneario tanto para el turismo como para el esparcimiento de los vecinos. De lo otro, de lo que prometen otros, de otros partidos o del mío, solo le puedo decir que estoy de acuerdo con lo que prometan, y lucharemos por eso, pero no da para decir más porque por ahora son dibujos muy lindos de arquitecxtos, todos lugares comunes, y justamente, ¿quién no está de acuerdo con los lugares comunes? Lo interesante es explicar como se concretaría, sobre todo financiarlo, y no le ponga duda que contarán conmigo como alcaldesa o vecina para hacerlo realidad. Pero bueno, no tengo arquitectos amigos que me dibujen el Piriápolis soñado. Tengo realidades.
«Quince años de desidia y abandono no cambian sólo
con un cambio de personas, sino con un cambio de partido.»
¿Hay planes para el patrimonio histórico de Piriápolis?
Es otra pata para el desarrollo del turismo, fundamental, sobre todo para reducir la línea de la estacionalidad que no hemos podido quebrar. Pensando a futuro, en crear en Piriápolis una oferta y un circuito organizado y planificado de Turismo histórico, cultural, e incluso místico. En esa línea estamos viendo con referentes a nivel nacional sobre la posibilidad de recuperar la Iglesia de Piria, así como recuperar el Castillo Piria e iluminar Cruz del Cerro Pan de Azúcar. y colaborar en la recuperación de la Colonia Escolar.
¿Qué le diría a los vecinos de Piriápolis que van a votar próximamente en las departamentales?
Que hay mucho para hacer en Piriápolis. Y que el vecino no cometa el error de elegir 5 años más de Frente Amplio. Quince años de desidia y abandono no cambian sólo con un cambio de personas, sino con un cambio de partido. Hay que traer ideas nuevas, y afines con una línea departamental y nacional.
Producción y textos Prensa Silvana González









