Tercera entrega del ciclo «Entre amigos y conocidos» que propone Nahuel Dobos. Charlamos con Richard Pellejero, el eterno capitán de Cerro que pasó por varios equipos como Nacional, Fénix, Danubio, Sud América, Aucas (Ecuador), Quilmes (Argentina) y Universidad de Concepción (Chile).

Por Nahuel Dobos.-
N- Contame tu infancia, ¿nacido en el Cerro de Montevideo y criado ahí?
R- Si, nací en el Cerro y me crié aquí. Mi infancia debe de ser una de las más felices, somos tres hermanos varones, yo soy el del medio y somos muy compañeros y familieros los tres. Entendemos que tuvimos los mejores padres, que nunca nos dejaron faltar nada. Vivíamos en un complejo de viviendas un grupo enorme de amigos y fue una infancia muy feliz. Me quedo con esos recuerdos hermosos.
N- ¿Qué significa el Cerro para vos? ¿Cómo le contás a alguien que no conozca lo que se vive ahí y el sentido de pertenencia que hay?
R- Es donde me crié y dí mis primeros pasos, fui a la escuela, al baby fútbol; para mí es el mejor barrio, no tengo dudas.
He tenido la posibilidad de vivir fuera, en la Costa de Oro y sin embargo siempre nos volvemos al Cerro con mi señora porque entendíamos que nuestros amigos, familia y nuestras raíces estaban aquí.
El sentido de pertenencia es increíble, son esos barrios que uno se va y siempre algo te hace volver, yo creo que son los vecinos, la gente que vive aquí, en ese sentido para mi es el mejor barrio del Uruguay.
N- Muchas veces se comenta que los barrios como el Cerro tienden a ser políticamente de izquierda. Vos que vivís ahí, ¿lo sentís así?
R- Aunque no soy mucho de hablar de política y si bien hoy en día hay más gente de otros partidos creo que la mayor parte del Cerro es de izquierda, de eso no tengo dudas.
Creo que la política es una de las cosas que lleva a una mala interpretación de las personas.
N- Hablemos de fútbol, ¿cuál fue el partido que más disfrutaste con Cerro?
R- Yo disfruté todos los partidos, todos los de mi carrera no solamente los del Cerro.
Uno siempre queda marcado con el partido debut aunque haya sido 15 o 20 minutos, esos nervios, ese cosquilleo; capaz en ese momento no lo disfruté tanto por el nerviosismo pero creo que al mismo tiempo es de lo más disfrutable estar en Primera División en el equipo del cual sos hincha. Después el último, si bien eran sensaciones encontradas pero al ser el último también se disfruta. Son los dos partidos que más me marcaron.
N- ¿Cumpliste todos los sueños como futbolista o te quedó algo en el tintero?
R- Uno cuando es chico sueña y tiene anhelos. Si hoy le preguntas a un chico que juega al baby fútbol va a querer jugar en la selección y en Europa.
Yo también tenía sueños, me hubiese gustado poder jugar en otras partes del mundo, seguramente el fútbol era lo que tenía preparado para mí.
Si me quedó algo, sí. Me hubiese gustado compartir equipo con mi hermano Darío que es el menor, si bien nos enfrentamos (él en Villa Española y yo en Cerro) tuve el anhelo de compartir con él.
N- Hoy ya exjugador, económicamente ¿te cambió la vida o pudiste hacer una diferencia para el futuro?
R- La vida no me cambió, no tuve la posibilidad de pasar por Europa y sabemos que es el lugar donde se hace una diferencia. Estuve muy poco en el exterior, siempre en nuestro medio y sabemos que en nuestro fútbol local es difícil hacer la diferencia.
Si soy una persona que lo poco que tiene trata de administrarlo bien, junto con la familia, con mi señora, no soy de derrochar el dinero pero tampoco me limito a disfrutar con mi familia.
N- ¿Fuiste de invertir en negocios mientras eras futbolista?
R– Nunca fui de invertir, entiendo que para ese tipo de cosas uno tiene que estar preparado o entender sobre el tema. Nunca me surgió la posibilidad, ni que alguien me incentive a eso.
N- ¿Cómo se vive la interna de Cerro con respecto a este tema ya que no es poco importante en el fútbol?
R- La interna siempre es complicada, yo hoy hablo como exjugador. Muchas veces no sale a la luz, son los jugadores que tienen clarito lo que viven diariamente y sale solamente un pequeño porcentaje. No solamente lo que se vive en Cerro sino en nuestro fútbol, ojalá esto cambie y puedan ser realmente profesionales.
N- ¿Qué te llevó a dejar el fútbol?
R- Lo venía analizando desde hacía unas temporadas, tenía una edad que no es normal que un jugador con 43 años siguiera jugando pero me sentía muy bien. Fui muy profesional en el fútbol y me cuidé mucho, tal vez por eso seguí jugando.
Psicológicamente me cansó mucho, sobre todo el conflicto económico que hablábamos recién. También como referente y capitán tenía una mochila más pesada, si bien siempre lo hice con el mayor placer de ayudar a mis compañeros y darle lo que se merecen, muchas veces pude y otras no.
Esas cosas te van desgastando y ya no me sentía feliz dentro de una cancha.
N- ¿Dónde te imaginas en el futuro?
R- Me imagino detrás de la línea en un equipo de fútbol, me preparé para ser entrenador y la idea que tengo hoy es esperar a que me surja algo y evaluarlo para dirigir.
Cuando me toque espero poder disfrutarlo y darle lo mejor al grupo que llegue.
A lo largo de esta carrera he tenido varios entrenadores y me quedé con lo mejor de cada uno de ellos, eso ayuda mucho más lo que me preparé estudiando.
Espero estar detrás de la línea, de saquito y pantalón (ríe).N- Pregunta clásica del segmento. ¿El mejor balneario del Uruguay para vacaciones o vivir todo el año?
R- Me gusta mucho Piriápolis, voy bastante seguido con la familia y amigos. Es de los que más visito y de los balnearios que me siento más cómodo. Me quedo con Piriápolis.
NAHUEL DOBOS
Desde acá le agradecemos infinitamente por su tiempo, buena onda y alegría a Richard Pellejero o como lo conocemos todo, “El Pelle”.











