El programa comenzó en escuelas públicas de Solís Grande, luego pasó a la Zona Oeste y se extendió a centros escolares de Maldonado.
Se trata de una iniciativa ambiental para reciclar envases plásticos de bebidas, acopiarlos y remitirlos a una empresa que otorga un pago que luego se distribuye entre los centros que trabajaron en la recolección.
La operativa requiere de recursos para el transporte y la logística que se pretenden obtener de programas como el que tiene la OPP.
En estos momentos se está en la fase de llenado de los formularios para aspirar a la asistencia financiera.







