Las obras en la Rambla de Piriápolis siguen firmes al destrabarse una situación que hizo tambalear la continuidad del proyecto. Fuentes confiables señalaron a Semanario La Prensa que una gestión realizada por el alcalde de Piriápolis, Mario Invernizzi, en las mas altas esferas de Presidencia de la República, fue trascendente para solucionar un diferendo que se había generado entre la empresa Saceem, ejecutora de la obra, y los organismos contratantes, OPP, BID e intendencia de Maldonado.

Inconvenientes contractuales provocaron incluso que Saceem parara la obra, situación que semanario La Prensa pudo verificar «in situ» este jueves al no observar personal trabajando en la rambla.
La oportuna y trascendente gestión del alcalde sumada a las intensas negociaciones entre las partes, OPP, BID, e Intendencia de Maldonado, y la empresa Saccem, permitieron poner fin al diferendo para que el proyecto continúe, ahora con mayor ímpetu, para finalizar las obras el 12 de diciembre como estaba previsto.
El alcalde Invernizzi, en diálogo con semanario La Prensa, reconoció esta situación asegurando que está todo en orden y que la inauguración de la rambla está prevista para el sábado 13 de diciembre conjuntamente con la realización de la Paella Gigante de Piriápolis.
Representantes del BID y OPP recorrieron las obras
Días atrás representantes del Banco Interamericano de Desarrollo, de la Oficina de Planeamiento Presupuesto y de la Intendencia de Maldonado, recorrieron las obras de la Rambla quedando muy conformes con el avance logrado hasta el momento. La recorrida se dio en un día donde tampoco se trabajó en la rambla debido a un paro en la construcción por la muerte de un obrero, según informó a semanario La Prensa el alcalde de Piriápolis.

El viernes pasado el especialista en Temas Fiscales y Municipales del BID, Emilio Pineda y otros representantes del organismo; junto al coordinador general del Programa de Desarrollo y Gestión Subnacional de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Salvador Schelotto, visitaron la obra de remodelación de la rambla de Piriápolis.
El representante del BID, el mexicano Emilio Pineda, se excusó de realizar declaraciones a la prensa, limitándose a expresar fuera de micrófonos que la obra se veía «muy bonita».
Arq. Venturini es partidario de no permitir estacionamiento en ninguno de los sectores de la rambla
Semanario La Prensa recogió la opinión del Arq. Juan Pedro Venturini (foto), diseñador del proyecto, quien manifestó: «La empresa por contrato tiene un plazo de 8 meses para concluir la obra, que con la temporada, la licencia de la construcción y días de lluvias y paros se extendería hasta fines de marzo, sin embargo, está haciendo todo lo posible para terminarla antes de la temporada.
En caso de que no se terminara, estamos coordinando cuales serían las tareas que podrían quedar para después de temporada que no afecten el normal uso y la seguridad de la rambla. Consultado sobre cuales serían esas tareas que podrían postergarse, Venturini señaló como una de las probables, la colocación de los bancos de hormigón zigzagueante, que es una tarea que lleva mucho trabajo.
Venturini aseguró que la iluminación en general está, como también la iluminación vehícular. En cuanto a la iluminación peatonal, Venturini señaló que está colocada, pero las luminarias están viniendo de Italia y no se sabe si la importación llega o no. Hay otro montón de tareas que estamos evaluando y que vamos a conversar para dejar todo estipulado con la empresa.
Pero en general todo lo que son pavimentos, verdes, bancos de la acera comercial, ciclovía, desagües, está previsto que quede terminado en diciembre.
Estacionamientos
Venturini se refirió al polémico tema del estacionamiento, manifestando que es algo que se tiene que ir coordinando con el municipio. Originalmente lo que se pretende del proyecto es que la rambla sea un paseo, por lo tanto, a lo que tenemos que darle prioridad es al peatón y no al vehículo, ya que con el estacionamiento de un lado y de otro se forma una barrera de chapa que impide la visión del paisaje y disfrutar de los cerros y el mar.
Descartado el estacionamiento en el sector sur (sobre el mar), Venturini sostiene que en temporada habría que minimizar el estacionamiento en el sector norte (comercial) y fuera de temporada se podría ver de tener una mayor elasticidad. De todas formas, dijo Venturini, habrá ensanches que permitirán estacionar en forma provisoria de dos a tres vehículos para ascenso y descenso de pasajeros.
A nivel mundial hay una tendencia a que los estacionamientos en este tipo de paseos desaparezcan, el uruguayo pretende estacionar dentro del restaurante, dijo Venturini, y esa situación es la que estamos tratando de revertir.
¿Veredas resbaladizas?
Respecto al material que se está utilizando en las veredas y ciclovía, sobre si es resbaladizo o no, el arquitecto sostuvo que con el agua no se ha tenido problemas, aunque sí con la arena, donde podría quedar un poco resbaladizo. Venturini comentó que se evaluó colocar un material mas rugoso pero sucede que al poco tiempo se ve como viejo, afeando el paisaje, por eso se optó por esta terminación. Será cuestión de mantener limpio el lugar, teniendo en cuenta además que el propio desgaste de las sendas, las hará mas rugosas, lo que minimizará eventuales inconvenientes.
Canteros con «garra de león»
El arquitecto indicó que en los canteros irá una planta conocida popularmente como «garra o uña de león» que es un tipo de vegetación que con el ambiente salino anda espectacular, mantiene el carácter del verde y a su vez no necesita riego. En un principio evaluamos poner césped con un sistema de riego por goteo pero los costos que nos daban eran impensables para el proyecto.
Piscina con espacio para el público
No desaprovechamos la oportunidad para plantearle al Arq. Venturini, también artífice del proyecto piscina de Piriápolis, nuestra inquietud sobre la no realización de las gradas, pero mas que nada, respecto a que el diseño no contempla que se puedan construir en un futuro.
Sorpresa agradable nos llevamos cuando Venturini nos dijo que «se está previendo sobre la marcha del proyecto dejar un espacio para que en un futuro se pueda construir una solución de ese tipo. Se trataría de una especie de alero interior, una pasarela, o un balcón, que no permite hacer gradas, pero sí la circulación de gente con visión sobre la piscina.
No es lo que se pretendía, pero algo es algo.
Semanario La Prensa
Publicado sábado 22 de noviembre de 2014 hora 00:20







