En el marco de su rendición de cuentas ante la Asamblea General, el presidente Yamandú Orsi presentó una hoja de ruta integral para combatir el crimen organizado, destacando la creación de una nueva cartera ministerial, la construcción de cárceles de máxima seguridad y el blindaje tecnológico del país.
Un nuevo ministerio para liderar el cambio
La pieza central de este esquema institucional es la propuesta para crear el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, cuyo proyecto de ley será enviado al Parlamento en las próximas semanas para su discusión y aprobación. El mandatario explicó que la creación de esta nueva cartera busca dotar al Estado de «mayor profesionalismo e inteligencia» para abordar los desafíos de seguridad actuales. Este anuncio se complementa con el envío de una reforma del Código de Proceso Penal, que busca reforzar garantías, consolidar la figura del juez de garantía y modernizar el régimen de medidas cautelares.
«El miedo no se combate con gritos, sino con Estado, con inteligencia, con profesionalismo y presencia real», sentenció el presidente.
Infraestructura y blindaje tecnológico
Como parte de la ejecución de este plan, Orsi destacó ejes centrales para el control del sistema penitenciario y el territorio que se implementarán este año:
- Cárceles de máxima seguridad: Se proyecta el inicio de la construcción de dos centros con estricto control y tecnología de punta.
- Población objetivo: Estarán destinados específicamente a personas imputadas o condenadas por delitos que representen un alto riesgo para la seguridad pública.
- Vigilancia avanzada: El gobierno informó que ya se superó la meta de 20.000 cámaras de videovigilancia operativas en todo el país.
- Red interconectada: El sistema integra pórticos, lectores de matrículas, drones y radares móviles en una red de prevención e investigación.
El Estado como «un solo cuerpo»
Bajo esta premisa, el presidente resaltó que el Sistema Integral de Lucha contra el crimen organizado ya coordina de forma inédita a Presidencia con los ministerios de Interior, Defensa, Economía, Cancillería e Inteligencia. Según el balance presidencial, esta articulación ha permitido «golpear donde duele»: en la logística, en el territorio y, especialmente, en el dinero, logrando capturar a líderes de bandas y concretar extradiciones de figuras clave del narcotráfico.
Finalmente, el mandatario destacó el respaldo institucional al trabajador policial mediante convenios que incluyen mejoras salariales, compensaciones especiales y el refuerzo de la atención en salud mental para los efectivos.








